domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-10-03 11:10

La Tolerancia de los Liberales con su Senadora Vivianne Morales

Pedro Arias

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 03 de 2016

A propósito del polémico referendo de la senadora Liberal Viviane Morales que busca prohibir -por esa vía- la adopción de niños por parte de familias ‘no tradicionales’ (parejas del mismo sexo y personas solteras), el famoso caricaturista Vladdo dijo que “es absurdo presumir que por el hecho de que un niño no llegue a una familia tradicional, no pueda tener una buena formación o un buen hogar“. De acuerdo con Vladdo, “las familias no se conforman por imposición sino por la manera en la que se relacionan sus miembros“.

El caricaturista Vladdo, es Vladimir Flórez, quien de niño sufrió toda clase de abusos físicos, emocionales y psicológicos mientras se crió en la casa de los padrinos y, luego, con su propia madre y su padrastro.

Por eso afirma que este proyecto de referendo excluye de la posibilidad de adoptar a varios grupos de la sociedad, cuando muchas de esas personas son perfectamente capaces de criar niños felices y bien educados. Sostiene que la educación de los niños depende de los valores que se les inculquen y no de la condición de los padres: “Los niños son como el agua, son transparentes y moldeables, se adaptan al recipiente en el que los pongan“.

Sobre la relación con sus padres sostuvo que “nunca tuve una relación padre e hijo convencional; no sentía ni frío ni calor por él.” Respecto a su madre, señaló: “Por mi mamá sentía rencor, más o menos, hasta que terminé el bachillerato y le dije que deberíamos ser amigos porque ya como mamá no lo había logrado“.

Finalmente Vladdo contó que cuando se fue a vivir con sus tías solteras le cambió la vida que le dio una tercera oportunidad: “Por esto animo a las personas de la comunidad LGBTI a que hablen y defiendan su manera de ver la vida, y a los niños que tienen problemas familiares a que busquen con quién hablar; alguien con el que tengan confianza, pero busquen ayuda. Además, recuperarse no es fácil, pero uno aprende cosas muy valiosas de esas situaciones“.

Y como Vladimir hay cientos o tal vez miles de niños esperando hablar con alguien para tener una oportunidad que seguramente se desvanecerá si se impone la intolerancia y la rigidez mental de ciertos personajes que desean imponerles a los demás sus ideas y sus convicciones por creerse dueños o dueñas de la verdad revelada.

La tolerancia es el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Es la actitud que una persona tiene respecto a aquello que es diferente de sus valores. Es la capacidad de escuchar y aceptar a los demás, comprendiendo el valor de las distintas formas de entender la vida.

Generalmente se considera la tolerancia como una virtud, pues tiende a evitar los conflictos. "El espíritu de tolerancia es el arte de ser feliz en compañía de otros." (Los puntos sobre las íes") Pauline Vaillancourt.

Las verdades absolutas, no permiten ver que el conocimiento humano está en permanente renovación; que las costumbres cambian y que las modas o tendencias son pasajeras. Las verdades absolutas promueven la incapacidad de comprender que existen miles de formas de vivir, de expresarse, de actuar y de ser, y fomentan, en  muchos casos, la intolerancia.

Nuestra sociedad requiere de un modelo de pensamiento, lo suficientemente flexible y pluralista, que armonice nuestras necesidades y el respeto con los demás. El concepto de tolerancia debería tener una especial relevancia  y su aplicación debería ser un aspecto prioritario en la formación y educación de las generaciones futuras.

En algunas filosofías, como en la budista, la tolerancia es el primer paso hacia la ecuanimidad, es decir, hacia la aceptación sin esfuerzo, porque es un estado mental de apertura hacia los demás. Es difícil comprender un comportamiento (y eventualmente aceptarlo) cuanto uno no conoce los orígenes del mismo

El comportamiento tolerante es un claro signo de madurez y de paz interna. Es, generalmente, intolerante el que tiene miedo, el que se siente inseguro, el que piensa que su verdad es la única existente. La tolerancia es el fruto de la confrontación tranquila con la verdad del otro.

No debemos confundir la tolerancia con la apatía o con dejar hacer, con indiferencia, con resignación. La práctica de la tolerancia exige de nosotros lucidez, coraje, ecuanimidad, para apartar toda manifestación de fanatismo –especialmente religioso- y de imposición, ya que todos los seres humanos tenemos el mismo origen y el mismo destino entre un punto de partida y un punto de llegada,

Podemos analizar tranquilamente la propuesta de la senadora que pretende modificar una sentencia de la Corte Constitucional vía referendo y veremos qué decide el pueblo colombiano, sin necesidad de “agarrarnos de las mechas”. Lo que pasa es que los referendos son costosos y vamos a entrar a financiar temas mucho más gruesos de un posconflicto que nos va a costar sudor y lágrimas.