viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-08 09:09

La suerte está echada

El debate está abierto para lograr algunos de los cambios que reclama la sociedad para recuperar la confianza en las instituciones, luego que la semana anterior fuera presentada la propuesta oficial para empezar a reformar la Constitución en asuntos que han generado polémica y debe garantizar la eficiencia y la imparcialidad en el funcionamiento del Estado.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 08 de 2014

“Una reforma de Equilibrio de Poderes y Reajuste Institucional” es el título del proyecto presentado por el Gobierno Nacional al Congreso lo que indica el propósito de la propuesta.

Allí se incluyen temas que antes eran parte obligada de las reformas a la justicia, aun su contenido político y se proponen cambios referentes a los organismos de control y vigilancia, la prohibición de reelecciones y la elección de quienes ejerzan la dirección de la Contraloría y la Procuraduría.

La propuesta para recuperar el equilibrio y lograr el reajuste de las instituciones, donde la política tiene gran protagonismo, empieza por desmontar la reelección presidencial, que desde diferentes sectores se considera inconveniente y nociva para la democracia. También plantea normas para acabar con la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes y la creación de un tribunal de aforados compuesto por siete magistrados elegidos por el Congreso.

Se incluyen artículos dirigidos a fortalecer los partidos, como la eliminación del voto preferente, obligando a conformar listas cerradas y se busca la representatividad regional al establecer que cada departamento tenga por lo menos un senador.

Lo más importante en lo concerniente a la justicia es la eliminación del Consejo Nacional de la Judicatura y se establecen otras instancias, más técnicas y menos políticas para el manejo de un organismo del cual dependa la atención de los problemas judiciales que afectan a los colombianos.

A todas estas propuestas ya se produjeron reacciones diversas. Por ejemplo, es clara la eliminación de la reelección presidencial. Pero existe polémica sobre la posibilidad de que sea el Presidente quien tenga la facultad de elaborar la terna para elegir Procurador, lo que desvirtúa el equilibrio de poderes que estructuró la Constitución de 1991.

Las cartas están sobre la mesa y es el momento de rescatar la credibilidad de las instituciones del Estado desgastadas por la política mal entendida.