miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-08-10 07:39

La subordinación política

Por Carlos Yepes A.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 10 de 2015

¡La hegemonía del poder político, mantenida por muchos caciques casi que de manera ancestral e imperante en las regiones de Colombia, está en máxima alerta! Temen perderla ad portas de unas nuevas elecciones. Las causas principales son la crisis moral, ética y sus manifestaciones en hechos de corrupción y la falta de institucionalidad en los partidos políticos, con la consecuente feria de avales y alianzas, producto de conveniencias asociadas a mantener ese poder ancestral en pocas manos.

Hemos venido sosteniendo a nuestros alumnos la importancia de conocer el contexto, el entorno global, para saber este último como nos afecta, nos ayuda a comprender por ejemplo que las crisis no son sólo nuestras ni son sólo políticas, existen otros matices en algunos países donde también se hacen visibles y se manifiestan por ejemplo en ciertas dificultades como puede sucederles hoy a Brasil, Grecia o China quienes desde el tema económico se ven afectados por el poder hegemónico del dólar impuesto por el principal estado capitalista.

Y así como el sistema capitalista impone su fuerza a través de una moneda, las armas y la simbología del poder cultural para mantener el poder, también las fuerzas políticas de las regiones luchan por imponer sus fuerzas con candidatos, a quienes impulsan a través de distintos mecanismos por muchos conocidos y por otros criticados al considerar que se alejan de las prácticas democráticas que se espera rijan a una sociedad.

En consecuencia, un análisis objetivo del entorno debe conducir a unas acciones de responsabilidad y de compromiso con las regiones, las cuales han tenido que padecer aparte de las malas administraciones los desencantos de la descentralización administrativa. Debe conducir a romper la lógica de las recetas del poder dominante y así entrar a conjurar esta crisis; debe conducir a reestablecer el orden moral y un conjunto de valores culturales que hemos venido perdiendo; debe conducir a cumplir con el desafío histórico, sugerido por el propio Simón Bolívar, de hacer realidad verdaderas propuestas emancipadoras.

Parece una tarea gigantesca, pero debe iniciarse desde el debate y la construcción de nuevas prácticas sociales, enmarcadas en la cooperación, la solidaridad y pensando en la armonía social, en el respeto por la vida y el medio ambiente para así alcanzar el mejoramiento del hábitat de la sociedad.

En conclusión no debemos comer entero y tener en cuenta que todo esto se consigue sólo a través de un camino: La Educación, pues ¡un pueblo educado no puede ser manipulado!

cyepes@hotmail.com