viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-26 08:30

La solidaridad social (II)

Solidaridad social o como la llama Antanas Mockus, la Teoría de la Acción Colectiva, es la verdadera ruptura de clases sociales y el verdadero equilibrio responsabilidades de los individuos en la sociedad.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 26 de 2014

En otras palabras, se trata de romper, en serio y de verdad,  con todas las diferenciaciones en una sociedad.

“La cooperación lubrica la maquinaria necesaria para hacer las cosas y la coparticipación puede compensar aquello que de lo que tal vez carezcamos individualmente”, decía Richard Sennett ("Homo faber" en Lecturas del diario El Tiempo, Bogotá, edición de marzo de 2013 p. 13)

La sociedad colombiana ha creado unas diferenciaciones odiosas sobre la base y hasta buena intención de favorecer a los débiles y pobres. Hoy nuestra sociedad no es justa, no solo porque la clase media ha crecido y siente que no tiene acceso a niveles de riqueza de pocos (cuidado el rechazo creciente a los bancos y al sistema financiero) sino por la desidia de una clase “pobre” que cree que sólo debe esperar por ello mismo la lástima y la constante asistencia de los demás que bastante les cuesta mantenerse en niveles dignos.

Igualdad es eso. No distingos de ninguna naturaleza. Respeto del uno por el otro en equivalencia.

¿Cómo así que luego de un gran operativo y de ingentes esfuerzos la administración izquierdista de Gustavo Petro, para recuperar el espacio público en el denominado sector del Bronx y luego de ser intervenidos unos 300 de 2.000 habitantes de la calle que allí permanecían, ahora la situación es igual?

En aquel entonces, la Bogotá Humana que desde la izquierda fue diseñada, logró que a través de la Secretaría de Integración Social unos 350 habitantes de la calle recibieran las ayudas y durmieran en lugares de paso mientras se define qué tipo de intervención necesitaban. Logró que fueran rescatados 15 niños, que fueron incluidos en programas sociales y que dos adultos mayores en delicado estado de salud  fueran trasladados a centros hospitalarios. Pero la falta de entender la responsabilidad que tenían con el resto de la sociedad, 1700 restantes se opusieron a esta campaña y hasta se enfrentaron a la policía y demás autoridades.

Que unos tengamos la obligación de trabajar y seguir la normatividad, y bajo ello aportar más del 8% de nuestros ingresos a programas de solidaridad, para romper desigualdades sociales pero no recibamos nada a cambio y sigamos soportando eternamente la desidia de aquellos a quienes queremos ayudar, genera inequidad. Es lógico preguntarnos ¿por qué yo?

No debería ser una amenaza sino un par, quien es vulnerable por razones económicas. Esta desigualdad, cada vez se acrecienta.