sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-12-05 07:22

La solidaridad de los colombianos

Ana María Rincón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 05 de 2016

Los colombianos una vez más le hemos demostrado al mundo, lo solidarios que somos. Después de ese hermoso homenaje que rindieron los paisas a los 71 fallecidos del trágico accidente del equipo de futbol Chapecoense, no hay palabras para describir.

Palabras de admiración, hermandad y respeto se respiran desde todas partes del mundo, especialmente desde nuestro país hermano Brasil. Quiero destacar apartes de una carta que leí de una periodista brasileña dirigida a los colombianos: "Hola. Tú no me conoces, pero no pasa nada. Escribo esta carta abierta dedicada a todo un país, aquel que me ha dedicado tanto amor.

Soy Ariane Ferreira, periodista brasileña, dedico mi vida al fútbol desde hace 11 años, pero sigo ese deporte desde que tengo uso de razón.  Cuando se habla de Brasil, Colombia y fútbol se viene rápido lo que pasó a Zúñiga en el Mundial de Brasil tras hacer una falta en Neymar y después ser amenazado por las redes sociales. Pero mi generación jamás se olvidará de la selección colombiana de la década de los 90 con Maturana al frente y con ídolos como Valderrama, Higuita, Freddy Rincón y otros en primera línea.

En la noche del miércoles, en Medellín, iba a tener lugar el partido más relevante en la historia de nuestro Chapecoense… no se llegó a disputar. El destino no lo quiso. Su rival, el Atlético Nacional, decidió rendirles homenaje a nuestros héroes. La idea era simple: "Vístete de blanco, lleva una vela y un teléfono". Resultado 40.000 personas dentro del estadio Atanasio Girardot de Medellín. Dicen que alrededor de 100.000 en las calles cercanas.

A través de su ciudad, conocida y estigmatizada mundialmente por la violencia de los carteles del narcotráfico, Medellín y Colombia muestran el tamaño de su corazón al mundo. No sólo para nosotros los brasileños. Todavía estoy sin palabras para definir todo lo que vi y oí a través de mi televisor desde su hermosa ciudad. Cualquier línea que alguien escriba sobre, sin embargo, se perderá. 

El Atanasio Girardot se convirtió en el escenario de una de las manifestaciones más bellas, sinceras y auténticas de amor que la humanidad haya sido testigo en años.

Es en los momentos de gran dolor que se une a todos en el mundo. Momentos en los que hay poca diferencia entre nosotros y, recientemente, el mundo ha sido escenario de horrores tales cuales: los ataques en París, las muertes en el Mediterráneo, los desastres naturales en Haití, los ataques en Alepo y muchos otros. Las corrientes en situaciones como las que cité son alimentadas por el sentimiento del amor, la compasión y la solidaridad. Sin embargo, lo que ustedes han hecho ayer fue dar a estas palabras y sentimientos de un significado mucho mayor, mucho mejor y más bonito.

Nunca olvidaré los gritos de "Eeeh, vamo, vamo, Chape! Vamo, vamo, eeeh Chape!" Tras ser testigo de tantas cosas malas que acontecen en el mundo e incluso en nuestro Brasil, como las graves cuestiones de corrupción, finalmente vuelvo a recuperar la fe en las personas.

Por todo ello, GRACIAS COLOMBIA".