viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-19 03:43

La seguridad alimentaria y nutricional

He querido referirme en este artículo a dos temas de gran trascendencia en Colombia y el mundo, después del Foro que lideró Asocoph y el grupo de organizaciones que integran el Comité de Impulso al año Internacional de la Agricultura Familiar en el Huila.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 19 de 2014

A este tipo de eventos casi nunca asisten los funcionarios públicos que se invitan en todos sus niveles, porque muy poco tiene que informar de sus gestiones y su liderazgo es tan pobre que los aportes e inversiones en dinero y programas en sus planes de gobierno no generan impacto. El primero tiene que ver con la alimentación y nutrición y el otro con el papel que cumple el Estado en la definición de las políticas públicas en la calidad de la oferta, acceso, consumo y la forma como reutilizamos los residuos que provienen de la cadena alimenticia.  

Las exposiciones magistrales por parte de los invitados nacionales e internacionales, así como las  experiencias, nos demostraron la necesidad que tenemos en el Huila de impulsar escenarios para la discusión y la construcción de propuestas que puedan ser lideradas por los gobernantes de turno en plano municipal, departamental y nacional. Quiero referirme en especial a esfuerzos nacionales e internacionales que mediados por la política pública nos convocan a gestar redes de apoyo y trabajo en las zonas urbanas y rurales.

El estado de desnutrición de niños y niñas, madres en embarazo, adultos y hasta jóvenes según la Secretaría Departamental de Salud es grave. En el Huila es alarmante y demandan además de inversiones, la voluntad política para mejorar esos indicadores. Hubo cerca de 4000 madres embarazadas y 5500 niños en total desnutrición en el Huila en 2013. Las cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), indican que Colombia es el país de la Alianza del Pacífico con más personas en estado de desnutrición, y también es el único que no ha logrado cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pese a tener un crecimiento económico relativamente sostenido desde 2011. En el periodo 2011 y 2013, se logró establecer que en Colombia existen 5,5 millones en situación de desnutrición, seguido por Perú con 3,5 millones. México y Chile tienen un mejor panorama a pesar de ser económicas con mayor peso en el contexto latinoamericano.

Colombia en el 1990 tenía 6,9 millones de personas en estado de desnutrición y en el 2015 debería tener 3,4 millones según las metas de Desarrollo del Milenio que Colombia suscribió como compromiso en la disminución de la pobreza, cifra que difícilmente podría alcanzar hacia el 2015, porque tendría que reducir esa cifra en 1,7 millones en menos de dos años. Otra cifra de la FAO nos deja mal ubicados: la prevalencia de subalimentación en Colombia es de 10,6 por ciento; es decir, que cerca de 11 de cada 100 personas no alcanzan a suplir los requerimientos mínimos de energía alimentaria que necesitan al día. En el caso de Colombia y otros países de América Latina las cifras son bien desalentadoras y dejan un panorama sombrío.