jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-03 06:47

La Santa (Santos) Gendarmería

Por El Pájaro de Perogrullo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 03 de 2015

Cuando creo que lo he oído y visto todo en la negociación de un Estado, dirigido por un Gobierno claudicante, con una horda de terroristas en La Habana, surgen dos perlas más en el collar de espinas.

Primera perla: Ahora nos dicen que no se requiere intervención del pueblo para aprobar los acuerdos que se alcancen con las FARC. No lo dijo el Presidente, lo dijo el Fiscal, lo cual escapa de su competencia, pero hace pensar que ello es una parte más de la puesta en escena de tan funesta obra. Que alguien más de autoridad (pero de la misma corriente) diga algo contrario para ver si la cosa vuela y si vuela el Gobierno la hace suya contrariando su antigua posición es la estrategia que ha seguido una y otra vez este Gobierno, conforme a que solo los imbéciles no cambian de opinión cuando cambian  las circunstancias. Y el cambio de circunstancias en este caso es la necesidad de impulsar agendas atoradas en la mesa de La Habana que llegarían a acuerdos que no serían convalidados por la falta de apoyo popular.

Espero por lo tanto  que “el cambio de circunstancias” no terminen engatusando a la ciudadanía y burlando la promesa de aprobar popularmente lo que se negocie y acuerde en La Habana.

Segunda perla: Sin decirlo pero diciéndolo y sin querer queriendo, el Presidente no lo dijo, pero no lo descarta, es decir que si lo quiere pero no lo dice, se pretende que ex-guerrilleros de las FARC ingresen a la gendarmería rural. Algunos otros dicen que es lógico, adecuado y razonable pues sería aprovechar su experticia como hombres de guerra y seguridad y para no dejar ex-guerrilleros sueltos que formen bandas delincuenciales.  Para mi, y muchos, dejar que ex–guerrilleros entren a la policía es como dejar que los ratones cuiden el queso.

Como ciudadano rechazo tan abominable y absurda propuesta que ahora la aderezan como lógica, adecuada y razonable. De hecho, la sociedad no requiere de semejante experticia y existen muchas otras maneras de asegurar que los ex – guerrilleros se reinserten a la vida civil y no delincan.  Y una de ellas no es precisamente darles armas y permitir que ejerzan funciones de policía sobre la población que antes secuestraban, asesinaban, violaban y extorsionaban.

Santos quiere que diablos y demonios se conviertan en ángeles y querubines para forma así una “Santa (Santos) Gendarmería” que solucione el problema de la reinserción y todos los males de violencia del país. No es posible que ello sea así.

Bienvenida la Gendarmería, pero integrada por hombres y mujeres probas y con las más altas calidades. Los ex – guerrilleros puede hacer otras cosas, ser obreros, comerciantes, enfermeros, campesinos, técnicos, ingenieros, arquitectos, etc., para lo cual el Gobierno deberá capacitarlos y entrenarlos en lo que cada uno quiera y pueda hacer y lo que la sociedad les permita hacer, y eso no puede incluir ser parte de la policía o el ejercito.

No nos engañemos, los ex-guerrilleros reinsertados serían como alcohólicos anónimos. Si se le pregunta a un alcohólico anónimo hace cuando dejó de ser alcohólico le contestará que sigue siéndolo, que es una lucha continua, de todos los días y que en cualquier momento se puede recaer.

Por ello, un alcohólico anónimo no debería trabajar en un bar sirviendo bebidas alcohólicas, así como un ex-guerrillero no debería trabajar en la policía o el ejercito con un arma y un placa.