La súper devaluación... No desesperarse
Por Leonardo Sanmiguel Benavides
Mientras pasan los días el peso colombiano sigue perdiendo valor frente al dólar. Algunos creían que la devaluación no sería tan drástica y que era poco probable romper el histórico de los $2968 del año 2003 pero los pronósticos, sumados a la coyuntura de la economía global anunciaban a gritos lo que estamos viviendo en estos días.
Para el 31 de Diciembre del 2014 la TRM cerró en $2392, es decir que en lo corrido del año el peso colombiano se ha devaluado en un 35,38% tomando como base el cierre del día lunes 24 de agosto en el cual la TRM se situó en $3238.50. Esto quiere decir que los colombianos han perdido ese mismo porcentaje en capacidad de adquisición de bienes importados. Factores como el precio del petróleo, políticas internas y economía mundial han ocasionado el fenómeno de la súper devaluación del peso colombiano.
El precio del petróleo actualmente es mucho más bajo que en años anteriores a consecuencia de la sobre oferta del crudo. Aunque muchos países tienen costos de producción altos no desisten en sus intenciones de extracción lo cual solo ocasiona que exista más oferta de petróleo y este siga cayendo en su cotización. Si se toma como ejemplo el último día de 2014, el precio del barril se situaba sobre los 69 dólares y al cierre del lunes 24 de Agosto del 2015 se encontraba en 38,20 dólares, una rebaja de 44,63%. Sin embargo, a pesar de la desastrosa caída del precio, los efectos no son tan grandes gracias a la devaluación del peso colombiano, aunque el país no es un gran productor de petróleo como se cree, un gran porcentaje del PIB proviene de dicha industria y sin la devaluación la situación podría ser peor.
Cuando el Gobierno Nacional desea influenciar de alguna manera en el precio de la divisa implementa una política ya sea de compra o de venta diaria de dólares según las metas que tenga. En el 2015 debido a la crisis petrolera han decidido no intervenir en la cotización del peso, así mismo la balanza comercial colombiana casi siempre ha sido mayor hacia la importación de bienes pero por la devaluación del peso se equilibrará este año.
Sin duda, en la realidad que estamos viviendo con un dólar de $3238,50 existen tanto perdedores como ganadores. Ganan los productores nacionales como los floricultores, los cafeteros ganan -pero no tanto por los precios de los fertilizantes que en su mayoría se importan de Europa aunque el precio del dólar está sosteniendo de alguna manera un mercado bajista que honda los 1,21 dólares por libra (la situación podría estar peor)-, los que pierden claramente son los importadores.
Por ahora, en un mercado donde todo indica que el dólar seguirá subiendo- algunos dicen que llegará a los $3.300, yo no veo lejos estar cerca de $3.400- los invito a no desesperarse. Los expertos señalan que la devaluación a estos niveles no es sostenible y que el Gobierno en algún momento intervendrá. Aquellos que quieren viajar, recorran Colombia, por cierto les recomiendo un departamento muy bonito, el Huila. Allá son bienvenidos.
