La responsabilidad de los paises contaminadores
Germán Alfonso López Daza
La Cumbre de París (vigésima primera Conferencia de las Partes COP21) que se desarrollará en la capital francesa desde el 30 de noviembre hasta el 11 de diciembre, será el centro de atencion del mundo entero en los próximos días debido a las repercusiones que tendrá para el futuro del mundo y de las próximas generaciones lo que allí se decida.
Los 195 paises firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) discutirán las medidas concretas que deben asumir todos los paises para evitar un aumento del calentamiento global, el cual se busca que no supere mas de 2 grados, pues mas allá de este límite habría consecuencias irreversibles.
Las decisiones tomadas en anteriores cumbres han sido ratificadas por casi todos los paises del mundo salvo por los Estados Unidos. Este país, con apenas el 4% de la población mundial, consume alrededor del 25 % de la energía fósil y es junto a la China, el mayor emisor de gases contaminantes del mundo. De allí la gran responsabilidad que le asiste al coloso del norte y a otros grandes contaminantes del mundo como la Unión Europea, Brasil, Indonesia, Japón e India.
Es tiempo que los países que mas generan el efecto invernadero y que producen la mayor cantidad de agentes contaminantes, asuman su responsabilidad histórica frente al calentamiento y a los daños que han causado y cuyos efectos son sentidos con mayor rigor por los paises pobres, entre ellos Colombia con el actual fenómeno del Niño que amenaza con extenderse por mas de lo previsto.
Se estima que habria que movilizar un fondo mundial del orden de 159 millardos de euros para financiar la inversión necesaria para la adaptación al cambio climático (diques, relocalización de habitantes y de actividades, etc.). Si los paises ricos no son capaces de reunir esta cifra (apenas 0,2% del PIB mundial), es iluso buscar convencer a los países pobres y emergentes, de hacer esfuerzos suplementarios para reducir las emisiones futuras. Se trata de reparar una parte de los daños infligidos en el pasado principalmente por los países desarrollados pero que todos estamos sufriendo. (Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho. USCO)
