La resiliencia en el urbanismo moderno
Libardo Montealegre Murcia
Atalaya
El Foro Urbano Mundial 7 , que se reunió en Medellín en el año 2014 , puso en el radar de las temáticas del desarrollo urbano la resiliencia como factor estratégico para el planeamiento y desarrollo del urbanismo moderno.
Un modelo resiliente busca desarrollar infraestructuras urbanas rentables, eficientes en el transporte, usa energías alternativas, seguridad, conceptos todos estos compatibles con la visión de una ciudad compacta, densa, diversa, en un tipo de modelo donde la participación ciudadana debe darse de modo natural, no por decreto ni imposiciones legales, y donde esa participación realmente es decisoria en las prospección del desarrollo urbano.
La ciudad mono funcional desarrollada en el siglo pasado, con el concepto de uso del suelo que separa los barrios de las zonas industriales, comerciales y de recreación, ha demostrado ser un modelo insostenible. De allí que los modelos resilientes estén ocupando buena parte de las preferencias de los planificadores y desarrolladores urbanos.
Las ciudades deben intensificar la densidad de las áreas ya construidas, en lugar de planificar áreas de expansión como se hace en los planes de ordenamiento o esquemas de ordenamiento territorial en el país. Un proceso de densificación genera externalidades positivas , con menores costos de la infraestructura de servicios públicos, menores tiempos de viaje de la residencia del individuo al sitio de trabajo, mayor tiempo de disfrute con las familias al disminuir los tiempos de transporte, y si a esto se le suma agresivos programas de desarrollo de espacios públicos , la mixtura social y el compartir el bien común muy seguramente generaran ambientes de paz y convivencia en la sociedad, cualquiera que esta sea.
El financiamiento del desarrollo urbano, debe ser discutido con toda la sociedad. Esto no puede quedarse en los círculos de iniciados en los temas de urbanismo y hacedores las políticas públicas. En este tema, hay que explorar la variedad de soluciones que ofrece el apalancamiento financiero del desarrollo, desde impuestos directos, valorización, financiamiento de largo plazo, hasta subsidios, y la inversión pública directa en lo que se llaman los bienes públicos.
Pero no hay que pensar solo en impuestos, también hay un fuente de financiación enorme que es la erradicación de la corrupción en la gestión pública. Este solo rubro podría financiar buena parte del desarrollo urbano que exige el país en todos sus municipios. No hay que olvidar que Colombia es un país mayoritariamente urbano. 74.5% de su población es urbana.
Estos temas están íntimamente ligados a la gestión del agua que tiene que ver con la conservación de las cuencas, el uso del agua tanto para consumo humano, agrícola, pecuario, como industrial, el tratamiento de las aguas servidas y la proyección de sostenibilidad de esas cuencas. Este no es un tema menor, vemos como con el fenómeno de El Niño, hay más de 100 municipios sufriendo los rigores del racionamiento de agua. Es un tema al cual hay que prestarle toda la atención en los planes de desarrollo municipal yd departamental y en los EOTs y PBOTs (ordenamiento territorial ).
Estos temas que son de interés de todos debemos instalarlos en las agendas de los alcaldes y gobernadores que inician sus periodos , y se les debe preguntar con absoluta franqueza sobre que piensan cómo debe darse el desarrollo urbano de su ciudad y cómo piensa financiarlo.
