domingo, 05 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-07-01 08:39

La renuncia de Juan Ricardo Ortega a la Dian

El director general de la Dian, Juan Ricardo Ortega, renunció al cargo que ostentaba en este organismo encargado de los impuestos y el control aduanero.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 01 de 2014

Su trayectoria en la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Bogotá lo llevó a ocupar el alto cargo en el Gobierno Nacional. No conozco de manera profunda sus méritos y logros en la entidad distrital y muy poco de los resultados en la en la Dian, porque la imagen que tenemos los colombianos del organismo tributario y aduanero es de gran desconfianza. Y no es para menos al escuchar las opiniones y declaraciones dadas la grave denuncia que hizo el funcionario saliente hace dos semanas explicando porque de su renuncia y la salida inminente del país.

Lo peligroso del tema no es que haya sido amenazado y menos que haya tenido que salir del país, porque Colombia ocupa el segundo lugar con más desplazados en el mundo según la Organización de las Naciones Unidas. De ahí que cualquier situación puede desencadenar como mínimo en una amenaza. Lo difícil de la situación son las razones y el modus operandi como actúan al interior de la Dian, la complicidad de altos funcionarios con las mafias de contrabandistas, traficantes y los que tienen el poder para beneficiarse de manera directa e indirecta en las decisiones del organismo encargado de velar por el pago de los tributos y el cobro de los impuestos en la importación y exportación de bienes y servicios. Sin tapujos denunció como las bandas de contrabandistas y traficantes sobornaban y chantajean con dinero, viajes, fincas y fiestas con extravagancias y excentricidades a funcionarios de alto rango en la entidad. Expresaba como ante esos ofrecimientos era difícil sucumbir por los riesgos que tenía descartarlos. En otras palabras si aceptaba entraba a ser cómplice de las acciones de los delincuentes y no hacerlo era exponer su vida y la de las familias a las represalias de los  bandidos.

Para los colombianos no es fácil creer en las instituciones debido a que cada día vemos como la corrupción y la delincuencia se apodera del Estado. Resulta inconcebible que el propio régimen y el Gobierno no tenga cómo defender a quienes asumiendo una posición crítica se atrevan a denunciar ante los organismos judiciales y de Policía esas maniobras para apoderarse de una institución que necesita la confianza y credibilidad de los ciudadanos del común. No de otra forma se puede aceptar que un funcionario del más alto rango tenga que renunciar y de paso salir del país porque teme por su vida y la de su familia, según Juan Ricardo Ortega se cansó de vivir con miedo. Por fortuna para para él su dimisión y exilio lo pasará en un alto cargo del Banco Mundial. Caso contrario a los que no tienen otra opción de morir ajusticiados por sus verdugos; vivir como parias por el mundo o tener que estar escoltados y atemorizados de susto en nuestro país. Esta historia nos da la idea en el país en que vivimos y lo que debemos cambiar para que podamos vivir en una linda Colombia.