viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-05-14 08:57

La religión como factor político

Germán Alfonso López Daza

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 14 de 2017

"La religión es considerada por la gente común como verdadera, por los sabios como falsa, y por los gobernantes como útil". Esta frase pronunciada por Séneca, refleja cómo la religión se erige en un formidable instrumento para el político, pues a través de ella se puede llegar a manejar un electorado y lograr el poder.

La relación entre la fe y la política sigue siendo tan estrecha y directa en pleno siglo XXI, casi como en el siglo XVIII cuando se inició el proceso de secularización del ejercicio del poder en el mundo occidental.

Si bien ha habido un progresivo proceso de separación entre la iglesia y la política -que se incluyó en la Constitución de 1991-, en la actualidad existe una evidente y creciente influencia de la religión en ciertos sectores políticos, en donde la fe es usada como medio para obtener el poder e influir en la toma de decisiones.

El llamado de la Congresista Viviane Morales a sus feligreses para que oraran e hicieran ayuno con el fin de lograr con la fe la aprobación de la discutida propuesta de referendo, refleja la clara influencia de la religión en amplios sectores de la nación.

Un ejemplo claro fue el papel que jugaron las iglesias cristianas y muchos sectores católicos que hicieron posible el inesperado triunfo del No en el plebiscito, así como el gran apoyo que logró la Congresista Morales, quien logró más de dos millones de firmas en su propuesta de llevar a las urnas la decisión de restringir la adopción a los homosexuales.

El apoyo popular a dicha proposición, así como a otras de corte regresivo llevan a plantear si en Colombia se está viviendo un proceso de viraje hacia un conservadurismo que pretende detener algunos avances de la Corte en materia de reconocimiento de derechos a las minorías homosexuales y “hacer trizas” el Acuerdo de La Habana.

Mezclar religión y política es altamente inconveniente pues las decisiones políticas se deben tomar con la razón, mientras que la religión se mueve por los caminos de la fe. El temor hacia un Ser Supremo puede llevar a fanatismos religiosos que indudablemente pueden generar conflictos y divisiones. La historia está llena de ejemplos. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).