sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-02-27 09:16

La reforma política para la paz

Humberto Cardoso

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 27 de 2017

Más allá del interés que pueda concitar la reforma política propuesta la semana pasada por el Ministro del Interior Juan Fernando Cristo, ampliación del periodo presidencial a cinco años, abolición de la figura de la Vicepresidencia, voto obligatorio y la edad de dieciséis años a partir de la cual se pueda ejercer este derecho, entre otros temas, y si se tramita por el sistema del Fast Track o por la vía ordinaria, su importancia radica en que está soportada en el acuerdo para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, cuyo propósito fundamental es conducir al país por senderos de cambio y renovación de las costumbres políticas y sus actores.

El punto dos del denominado “Acuerdo Final”, que actualmente se implementa en el Congreso de la República, que trata de la “apertura democrática para construir la paz”, establece que su implementación supone el fortalecimiento de las garantías “para que los ciudadanos y ciudadanas, asociados en diferentes organizaciones y movimientos sociales y políticos, desarrollen sus actividades y de esa manera contribuyan a la expresión de los intereses de una sociedad pluralista y multicultural, por diferentes medios, incluyendo la protesta social.”

Hace ya varios años que el país experimenta esta apertura democrática, con la aparición de nuevas expresiones políticas, provenientes de los más diversos sectores de nuestra sociedad, que obligaron a los partidos tradicionales, que por muchos años se alternaron el poder, con o sin acuerdo político, a mutar en otros movimientos u organizaciones, en las que militan indistintamente “dirigentes” liberales, conservadores y de extrema derecha, que continúan ostentando el poder político, en circunstancias cada vez más adversas, por razón del escepticismo de los electores, que se traduce en la inmensa abstención a la hora de elegir a quienes deben gobernarnos.

En las actuales circunstancias, lo verdaderamente importante, más allá de los partidos políticos, es reconocer que estamos en un momento trascendental para el futuro de Colombia y que los colombianos, todos, tenemos la inmensa responsabilidad de elegir el próximo Presidente de la República y el nuevo Congreso, para realizar una verdadera reforma política para la paz, pensando en las personas más que en los partidos políticos, que hagan posibles en este escenario de perdón y reconciliación, las políticas sociales que por muchos años han sido aplazadas.