jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-03-26 08:42

La rebelión de las ratas

Por Mauricio Bahamón Oliveros

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 26 de 2015

No me voy a referir a la novela del escritor colombiano, Soto Aparicio, ni mucho menos vamos a tocar el tema de la Revolución Industrial, ni el desplazamiento de la mano de obra por las maquinas, ni tampoco voy a hablar de ‘Barrabás’.

El tema que nos compete, está en las Altas Cortes que administran la justicia en Colombia y sus personajes dejando mucho que desear. Me pregunto ¿dónde ha quedado esa mujer con ojos vendados?, que mantiene firme en su mano una balanza para la equidad y en la otra empuña una espada como símbolo de exigencia de respeto y justicia.

La justicia en nuestra patria se desdibujo por completo, perdió credibilidad, demostrando que la administración de justicia está en manos de personas que se han dejado tentar por banalidades suntuarias, a tal punto que con el escandalo vergonzoso que está viviendo el país en el caso del ex presidente de la Corte, Jorge Pretelt, que sin demostrar el más mínimo rasgo de arrepentimiento presuntamente ha destapado una guaca millonaria a la hora de impartir justicia.

Según investigaciones de la Fiscalía General de la República ha destapado el alma campesina convertido en terrateniente del ex Presidente de la Corte, con una de varias fincas en el Urabá antioqueño, estando a su vez envuelta en litigios donde murieron en la época dura del paramilitarismo más de 13 personas de una misma familia, y hoy se encuentra en solicitud de restitución de tierras de los dueños que tuvieron que salir de la zona por amenazas de muerte y despojarlos de sus propiedades; otras tierras en Córdoba con el mismo antecedente de violencia y desalojo forzado a causa de grupos armados al margen de la Ley.

El daño está hecho, la justicia perdió sustento y este magistrado se destapó a tal punto de acusar tácitamente a más compañeros manifestando que si se va, se van todos, queriendo decir que son todos los magistrados los que están involucrados y son corruptos.

Pero como los colombianos somos así, ahora si el Sr. Pretelt es un inculto, malhablado y corroncho al caído caerle, pero 15 días atrás era un eminente jurista.

Que puede esperar el país, en estos momentos donde se está negociando la paz en Colombia, sí hoy más que nunca se necesita una justicia imparcial, legitima, llena de credibilidad y lo más importante sabia y justa, para equilibrar los delitos cometidos por la guerrilla, siendo necesarios unos beneficios todo por de la paz de Colombia, eso sí sin impunidad.

Pero lo que si se demostró es que las ‘ratas’ no quieren abandonar el barco solo cuando se está hundiendo, quieren irse acompañadas y este  Honorable Magistrado de la Corte, anuncio que salpicará a otros.

No estarán involucrados la gran mayoría, pero va ser necesario que renuncien todos los magistrados de la Corte Constitucional, pagando justos por pecadores.