lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-04-21 09:02

La provechosa herencia del fiscal Perdomo

Édgar Artunduaga

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 21 de 2016

Menos mal que Jorge Fernando Perdomo Torres pasó por la Fiscalía general de la Nación o todavía tendríamos a Armando Ariza, saqueando a Comfamiliar por otros veinte años.

Por fortuna detuvo esa vena rota que a borbotones irrigó dinero para su familia y algunos compinches, pero privó de salud a miles de huilenses, que pagaron sin recibir atención, amén de otros vicios y extralimitaciones.

Fue una suerte que un personaje de sus calidades académicas y temperamento, hubiera escalado a tan alta posición y que hubiese repetido mil veces su condición de huilense y declarado su orgullo de giganteño, de cuna humilde y honrada.

Se va Perdomo y no queda en la terna de la cual se elegirá Fiscal, tras la pantomima presidencial. Para quienes consideramos que lo público es sagrado siempre estará en el recuerdo su carácter firme y su condición de hombre honesto.

Lo que venga para él, lo ha construido con años de estudio y trabajo. Lo que nos queda a los huilenses es la expectativa de que quienes lleguen a la fiscalía profundicen en las ollas de corrupción que se han enquistado por años en el departamento, de la mano de muchos políticos y la anuencia de empresarios y la llamada alta sociedad (sus residuos), que le sonríe al ladrón de turno.

Gracias a la fiscalía de Perdomo fue judicializado un personajillo, de origen costeño y fingido poeta, con antecedentes de corrompido abusador de menores, quien seguramente sigue siendo acogido por los socios de algún club, sólo por su peso económico.

Temblaron empleados deshonestos, aunque haya faltado tiempo para que metieran a la cárcel a alcaldes y gobernantes que acaban de terminar su período y que se robaron dineros públicos del tamaño de un estadio.

Lástima que el peso de la justicia no haya caído –todavía- sobre viejas administraciones municipales y algunos gobernadores transitorios que pasaron como aves de rapiña y se cargaron parte del presupuesto.

Mortifica que la fiscalía y otras autoridades no hayan actuado con mayor presteza –desde años atrás- para enfrentar el concubinato de narcotráfico y política que se ha tomado algunos gobiernos del departamento. Ese flagelo y el maridaje de políticos y contratistas, han vuelto malsano el ejercicio de la vida pública.

En fin, es mucho lo que falta, pero importante lo que hizo en este tramo el saliente fiscal Perdomo, que siendo tan joven tiene un firmamento despejado de posibilidades.