sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-03-28 09:10

La Propuesta de la Misión Especial Electoral

Pedro Arias

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 28 de 2017

La Propuesta que presentó en Cartagena el pasado viernes la Misión Especial Electoral, que fue creada como fruto del acuerdo de paz para reorganizar nuestro sistema y sentar las bases de “una democracia más amplia, profunda, participativa y transparente", levantó todo tipo de reacciones. Desde las mesuradas e inteligentes hasta las de los extremistas que se rasgan las vestiduras y lanzan todo tipo de descalificaciones y denuestos.

Sin tanto escándalo trataremos de explicar en esta columna de qué se trata el asunto y qué es lo bueno, lo malo y lo feo de la propuesta en nuestra humilde opinión.

Se propone crear un Consejo Electoral Colombiano (CEC) y una Corte Electoral (CE). "Un modelo fortalecido, eficiente, sin funciones duplicadas, que abarque el ámbito electoral, el financiamiento de la política y la supervisión de las organizaciones políticas".

El primero asumiría las funciones técnicas, logísticas y administrativas de planificación, organización y ejecución de los procesos electorales; administraría el Registro Civil, el padrón electoral y controlaría el financiamiento de la actividad política. En la propuesta se contempla la posibilidad de descentralizar el CEC y de aumentar la presencia de los departamentos y municipios. Este nuevo órgano electoral estaría presidido por una directiva de cinco miembros.

Lo bueno: muy poco, casi nada.

Lo malo: Muchas cortes, muchos consejos nacionales.. Y ahora otra Corte Electoral y otro Consejo Electoral Colombiano, y como si ya no tuviéramos suficientes, se propone, además, crear seis tribunales regionales.

Lo feo: La Registraduría ha logrado jornadas electorales eficientes, entrega rápida de datos, y ha funcionado bien, pero al amparo del acuerdo quieren acabarla.

"Se requieren transformaciones de fondo. Es la oportunidad de mejorar nuestro sistema con una democracia mejor, más amplia y más transparente", manifestó el presidente Juan Manuel Santos durante la instalación de la Mesa “Diálogos políticos para la Apertura Democrática” en Cartagena donde también pidió fondear el costo de la reforma porque "si no puede financiarse nace muerta".

En cuanto a la financiación de las campañas electorales la Misión Especial propone un incremento del aporte estatal a los partidos, distribuido a partir de los nuevos criterios que incluyen: la equidad (25%); una mejor consideración de la presencia de los distintos niveles políticos y de los actores tradicionalmente relegados como son los jóvenes y las mujeres.

Los aportes estarían distribuidos en dos etapas: como anticipo, 50% antes del proceso electoral (40% con base a resultados precedentes y 10% de manera equitativa) y 50% después de la elección (sobre los resultados).

Vamos a ver qué pasa, los miembros de la Misión Electoral son personajes estudiosos, pensantes, de muy buena reputación y mentalmente equilibrados: Alejandra Barrios Cabrera, Alberto Yepes, Jorge Enrique Guzmán, Elizabeth Ungar, Juan Carlos Rodríguez Raga y Salvador Romero Ballivian. Ellos seguramente continuarán escuchando las críticas constructivas y dialogarán con sectores que no fueron incluidos inicialmente y sabrán modificar algunas de sus ideas originales.

La Misión solamente es un organismo consultivo, porque sus atribuciones originales fueron negadas y recortadas en el acuerdo del Teatro Colón.

Pasando a otro tema, siempre se ha dicho que una de las causas por las cuales se anulan los votos de los electores es por lo engorroso del manejo de los tarjetones. Una de las propuestas para hacer más fácil la elección es disminuir las opciones a las cuales se tiene que enfrentar el elector, utilizando listas cerradas que presentan los partidos.

 "Las organizaciones políticas deben definir las candidaturas y los puestos en las listas, de acuerdo con mecanismos democráticos internos, cuya forma específica es responsabilidad de la organización", dice la Misión Especial.

Finalmente, el tema que la mayoría de la gente rechaza es la propuesta de ampliar el número de miembros de la Cámara de Representantes de 166 a 200 diputados, elegidos departamentalmente (mínimo 4 representantes) con un sistema mixto y de representación proporcional, que combina la lista plurinominal cerrada y distritos uninominales. El grito de rechazo es unánime y pluripartidista.

Pues, según parece, después de la tremenda trifulca que se va a armar, va a ser como en el clásico verso de Horacio “Parturient montes, nascetur ridiculus mus”: “Parieron los montes y nació un insignificante ratón”.

Ojalá naciera una buena reforma a nuestro sistema electoral. Como lo manifestamos en nuestra columna anterior, El Consejo Nacional Electoral ha cumplido.