La Presidencia: entre la guerra y la búsqueda de la paz
En Colombia el 15 de junio se definirá entre un candidato fanatizado por la guerra, firme y fiel exponente de la extrema derecha, así haya cambiado su discurso tratando de engañar a indecisos, abstencionistas, polistas, upecistas y verdes entre otros. Su propuesta de modelo económico, político y social será copia del uribista.
Allí están alineados hasta ahora los que se identifican con sus posiciones. De otro lado tenemos la propuesta de Juan Manuel Santos, quien sin estar muy lejos viene negociando con la guerrilla el Acuerdo de Paz para Colombia.
La firma de la paz con la guerrilla es fundamental para el futuro de Colombia, no podemos equivocarnos, las condiciones serían propicias y mejores incluso para el avance y la profundización de la democracia colombiana que está condicionada a la superación de la lucha armada como estrategia de confrontación política por parte de la guerrilla. Por eso comparto plenamente la posición de la UP, al tomar la decisión de respaldar la candidatura de Juan Manuel Santos. La firma de la paz determina el presente y futuro de Colombia, porque la violencia dejaría de ser el método político usado por la insurgencia guerrillera. Si se logra la firma del acuerdo, será el paso más grande que hemos dado en los últimos sesenta años. La búsqueda de la paz no es una bandera de la derecha, ni de la extrema derecha, es también de la izquierda, al fin y al cabo las causas que ha llevado a la violencia generalizada fue el resultado de la exclusión y la intolerancia hacia las posiciones alternativas.
Aunque respeto y valoro las posiciones de la Alianza Verde y el PDA de dejar en libertad a sus electores, difiero de su posición de no respaldar el nombre de Juan Manuel Santos, porque no será lo mismo tener un país que firme un Acuerdo de Paz con la guerrilla, e incorporarlos a la sociedad para empezar la construcción de la nueva nación a tener un gobierno liderado por Uribe haciendo la guerra en todas sus formas para llegar a hacer la paz de los vencedores sobre los vencidos. A las dos organizaciones les faltó haber tenido la capacidad de llegar a acuerdos programáticos sobre temas neurálgicos que la Nación demanda (salud, educación, justicia, descentralización, servicios públicos, desarrollo rural, entre otros) no de mermelada y puestos. Es el momento para comenzar a sentar las bases para una futura propuesta en los próximos cuatro años a la Presidencia de Colombia del centro y la izquierda colombiana.
Considero que la izquierda no puede seguir actuando y comportándose solo como oposición, ese es parte del juego político en la búsqueda del poder; tiene que llegar a gobernar para que demuestre que tiene no solo una visión diferente, sino actuaciones coherentes con su pensamiento. Lo demás es teoría.
Ahora recuerdo una frase de Facundo Cabral que dice: “Le tengo mucho miedo a los pendejos, son muchos y pueden elegir un presidente”.
