viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-18 08:08

La pista de la discordia

Mucho me temo que el director de Planeación Nacional, mi buen amigo Simón Gaviria Muñoz, caerá de nuevo en el ojo del Huracán, por dar el visto bueno al proyecto de concesión del aeropuerto Benito Salas, bajo el esquema de asociación publico privado (APP), sin aclarar varios problemas sociales derivados de la ampliación de la pista de aterrizaje

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 18 de 2014

Gaviria Muñoz, parece no haber leído el proyecto antes de dar su autorización, así como le sucedió cuando  tampoco vio la minucia de la frustrada reforma a la Justicia siendo Presidente de la Cámara de representantes, hechos en los que posteriormente el mismo  aceptó haberse extralimitado en sus funciones.

Simón Gaviria, calificó el impase como una "comedia de errores" y admitió que votó a favor del proyecto sin leerlo en profundidad.

Con Neiva, parece haberle ocurrido lo mismo con la ampliación del aeropuerto, que de seguro va a tener muchos inconvenientes si las autoridades no solucionan este problema.

La ampliación de la pista del Benito Salas, es un tema bien complicado ya que afectará a por lo menos 1.000 familias del norte de la ciudad, especialmente a las de los barrios El Cortijo, Villa Magdalena y otros adyacentes.

En el Cortijo están con los pelos de punta y con la consigna de lanzarse a las avenidas vecinas y taponarlas para reclamar sus derechos amenazados, si amplían la pista del aeropuerto, ya que perderían su zona comunal, recreación, deportiva y promoción social.

La zona comunal del barrio El Cortijo y de la que benefician mas de 30 barrios del Norte de Neiva, está ubicada en el triangulo colindante con la calle 64, hasta donde llegaría la pista, la avenida 26 y el barrio municipal.

Tiene una envidiable área de 4.650 metros, condición esencial para que la Oficina de Planeación Municipal hubiera autorizado la resolución al proyecto ejecutado mediante convenio entre el Ministerio de Defensa, la Caja de Vivienda  Militar y la Urbanizadora Carrillo, que se ha hecho el de la vista gorda y no ha entregado los títulos de propiedad del terreno, una obligación del negocio.

El barrio fue hecho con base en un programa dedicado a fortalecer la moral de hombres y mujeres que durante años prestaron su servicio a la fuerza pública, Ejercito, Policía y Armada Nacional, motivación que pasó a ultimo plano, pese a que no es un terreno publico sino un derecho de la comunidad, desde que le vendieron su vivienda.

Simón Gaviria, el jefe de Planeación Nacional, precisó en su momento que la modernización del aeropuerto estará asociada al aumento en el tráfico de pasajeros y de carga y por supuesto, al desarrollo de negocios del Sur del País, eso está bien, pero se le olvidó dialogar con la comunidad a la que le están cercenando sus derechos constitucionales y su derecho de propiedad.

Los habitantes de El Cortijo conocieron la futura ampliación de la pista por la prensa, ya que ningún funcionario de la Aerocivil ni del Gobierno Nacional ha querido dialogar con sus voceros, pese a que han enviado numerosas comunicaciones el respecto. 

Es necesario que el Gobernador, Carlos Mauricio Iriarte, el alcalde Pedro Hernán Suárez y los concejales se apersonen de este asunto, que muy fácilmente podría desencadenar en una alteración del orden publico, mucho ojo que no sea muy tarde.