La pifia de la reina
No sé si los integrantes de la organización que escoge las candidatas que representan al Huila en Cartagena, tienen la misma vergüenza que tenemos muchos huilenses, por el grave error que cometió Laura María Saavedra, la reina del departamento, al confundir a Nelson Mandela con Carlos Ernesto Martelo, creador del reinado.
Yo no culpo a la reina, los responsables son los que la escogieron, porque han debido verificar su idoneidad o prepararla con mayor exigencia, hacerle un acompañamiento más cultural, rodearla de asesores no tanto para el maquillaje, la pasarela y otros excesos de belleza, lo cultural y lo educativo debería tener prioridad en la preparación y asesoría que se le hace a las candidatas para que no se les atraviesen galimatías como éste.
Respeto las aclaraciones que hizo la reina en los medios de comunicación, sobre la grave inconsistencia de su respuesta. Ella asegura que no escuchó con claridad la pregunta, que le pareció que la periodista se había referido a Carlos Ernesto Martelo, y que por eso cometió el error, pero si le hubieran hecho una mejor preparación, estoy seguro que no se habría aventurado a responder una pregunta que no alcanzó a escuchar, con exigir que se la repitiera habría sido suficiente, y se habría salvado el Huila de ser el departamento con otra reina convertida en “el hazmerreír” de más de uno en todo el mundo.
“Su reina la embarró ayer”, me dijo un pastuso que había ido a la feria de Pitalito el viernes pasado y no pudo contener una carcajada de física burla, al referirse al incidente de Laura María, pues claro que nos hizo sentir mal a más de uno de quienes estábamos en ese momento escuchando al pastuso imprudente, pero realista, porque en ese momento no le podíamos refutar nada, responderle con una sonrisa de resignación, nada más.
Esta amarga experiencia de la reina, no la afecta solamente a ella y a su familia, somos todos los huilenses los que sentimos la vergüenza, y a quienes nos duele que medio país se esté burlando de los opitas con la respuesta de Laura María, porque eso es lo que pasa cuando ocurren estas ya muy comunes equivocaciones en los reinados, se trata de asociar la incongruencia de la candidata con el nivel cultural de su tierra. Muchos están diciendo hoy que los huilenses somos muy brutos.
Antes de imponerle la banda a la jovencita del Huila que nos representará en otras ediciones del reinado de Cartagena, el gobernador y demás autoridades deberán consultar con los responsables de escogerla, si ha sido bien escogida, o si se han preocupado solamente porque sea una mujer muy bonita y nada más, porque una segunda vez sería sencillamente mortal para la imagen de la región, cuna de sabios, intelectuales y muy dignos embajadores de la cultura y el conocimiento.
Ojala que los integrantes de la corporación que selecciona a las candidatas no hayan caído en esos vicios donde imperan intereses ajenos a la trascendencia del certamen, ojala que la vergüenza que debe estar sintiendo la reina en Cartagena, no la tengamos que seguir padeciendo los huilenses, porque los responsables de escoger las candidatas no hagan con juicio la tarea. Marfy16@outlook.es
