La peligrosa minería ilegal
Para nadie es un secreto que los temas ambientales son y serán los primordiales en el siglo XXI, máxime cuando se habla diariamente de la necesidad de salvaguardar el bienestar de cada uno de los ciudadanos del mundo.
Sin embargo, el medio ambiente es el más maltratado y olvidado no solo por las administraciones públicas sino también por las entidades privadas. Los casos pululan en nuestra región.
El año pasado nuevamente el alcalde de Tesalia se quejaba por los mineros ‘artesanales’ o, mejor, ilegales que explotaban oro a las orillas del río Yaguaracito. Pero la queja no solo fue en este municipio sino que también se dio en la comunidad rural de Íquira, vecina de esta localidad, que pidió que cesara la contaminación del río pues no solo se habían afectado el ganado sino los cultivos.
Lo cierto fue que la explotación se siguió dando y los mineros llegaron a estar carnetizados con el fin de ‘controlarlos’, o mejor para avalar sus prácticas a la orilla del río.
Pero la contaminación se sigue presentando. Esto no es un secreto. Al igual que muchos vendedores informales, hay muchos mineros que con una batea van y realizan esta práctica desmedidamente.
Es cierto, la necesidad hace que muchas personas acudan a este tipo de oficios, sin embargo, nunca debemos descuidar la legalidad de cualquier actividad que realicemos.
No olvidemos lo que ocurrió en días pasado en Caquetá: se decomisaron y destruyeron siete dragas de extracción minera, en una tarea conjunta entre la Sexta División del Ejército Nacional, la Armada Nacional, Fuerza Aérea Colombiana, Policía Nacional y CTI de la Fiscalía.
Cada una de las dragas podría generar recursos por 700 millones de pesos anuales, además de un gran daño ambiental, por la disolución de mercurio que causa graves daños en el agua y el ecosistema. En este operativo hubo 11 personas capturadas.
Este no es el único antecedente. Ayer 10 municipios antioqueños estaban incomunicados por sectores a raíz de un paro permanente de mineros. Estaban a la espera de una solución con el ministro de Minas.
Todo esto para significar que la minería ilegal está generando todo tipo de problemas que desbordan el orden público de ciertos sectores del país. Esta situación ya se le sale de las manos a los gobernantes y cuanto antes se deben tomar medidas.
