La paz no es de uno solo
Por Ernesto Cabrera Tejada
Los fracasos que como sociedad democrática hemos soportado, hacen difícil el escenario por alcanzar la paz.
El presidente Santos se equivoca al tratar a la sociedad colombiana con el populismo de sus electores quienes desde el subconsciente sienten la voz que se expresa con convicción de una verdad revelada, como alguien que habla desde lo más alto de la evolución política exponiendo a los demás ciudadanos a ser etiquetados de adversarios, disidentes, sospechosos o algo más.
La credibilidad en el proceso de paz ha sido afectada sistemáticamente por actos de terror de las Farc, pero igual por falencias del gobierno en asistencias a necesidades ciudadanas y desde luego corruptas conductas de los poderes del Estado.
La trasformación de quienes no hemos logrado convivir esta sociedad un solo día en paz, tendrá que llegar a acompañada de un proceso real y significativo con cambios trascendentales. A las exigencias de la sociedad de cero impunidades, tendrá que el gobierno y las partes proceder con rigor pero sin odio y para ello habrá de consolidarse un proceso de perdón y no olvido sino reposición.
Estado y Farc, deben a la sociedad de este país, más que un perdón, deben años de desobligantes conductas que frenaron potenciar la economía a través de procesos de comercio e industria. Los rezagos en infraestructura vial, educativa y de vivienda con asignaciones limitadas por sostener la guerra.
El liderazgo de la paz debe aparecer ahora desde todas regiones y la sociedad debe exhibir su verdadera capacidad para el diseño de procesos que permitan alcanzar objetivos en plazos, recursos y resultados visibles en corto plazo. El Huila debe propender por consolidar recursos que le permitan subvencionar y en parte equiparar los costos de toda índole que ha asumido por cuenta del conflicto armado. Exigir al Estado con vehemencia y representantes de las sociedades afectadas, el Estado debe trabajar directamente con y por las víctimas pero sin injerencias electoreras.
PUA UNO; En El Quimbo, ahogaron intereses de la región con dadivas electoreras. No Hubo negociadores del departamento (4 gobernadores involucrados)
PUA DOS; A los amigos no se les deja solos, no se les niega, se les acompaña, se les apoya sin enterrase con ellos. Miserable deslealtad.
PUA TRES: La Fiscalía pierde seriedad poniéndose a especular sobre próximas detenciones, creciendo el círculo morboso y ridículo de fallas del Estado que pudieran implicar a medio país en la cárcel.
