La paz está herida
Alvaro Hernán Prada
Con un show al estilo Santos le dieron la bienvenida a las farc como organización política, luego de aceptar que los métodos utilizados fueron para justificar su discurso. Así fueran violaciones de niñas, desapariciones forzadas o bombas en carros o collares. Una gran comitiva del gobierno y del Congreso para que, Timochenko se sintiera Jefe de todos y al mismo nivel de los Jefes de Estado presentes, algunos de ellos igual de asesinos, como Castro y Maduro. La paz quedó herida y millones de colombianos aún se preguntan qué podrá esperarse de un cese bilateral, si las Farc no fueron capaces de cumplir una tregua unilateral y han seguido cometiendo crímenes. Se le entregó el Ejército a una guerrilla que, a pesar de estar sentada en una mesa de diálogo, sigue alzada en armas.
Este tratamiento de Estadista a los máximos criminales nos aleja de la paz. No anunciaron ningún correctivo a los errores de los acuerdos conocidos, al contrario ratificaron que no pagaran cárcel, son los nuevos constituyentes, tendrán la posibilidad de ser elegidos para gobernarnos y son socios del gobierno con su política criminal. Juntos van a perseguir ex paramilitares y “enemigos de la paz”, pero ni una sola mención a sus socios del eln con quienes cambian su brazalete de guerra.
Tras la firma del acuerdo hubo un gran aplauso, que obedece al disparatado regocijo de la oficialización del abandono del Estado a las regiones más necesitadas de seguridad por parte de la Fuerza Pública. Celebraban el despeje de 31 zonas del país, como si no existiera memoria de lo sucedido en San Vicente del Caguán que hizo del Caquetá el departamento con más secuestros, extorsiones y desapariciones forzadas en Colombia y, como si fuera poco, una vez más destinaron a los caqueteños a albergar terroristas concentrados sin presencia del ejército, a merced de los francotiradores farianos y la milicia de sicarios que los extorsiona diariamente.
Sin embargo y gracias a la presión que ha ejercido el Centro Democrático para velar por el bien de los compatriotas, anunciaron que entregarán gradualmente las armas bajo la verificación de la ONU. Esperamos que este compromiso sea real, que entreguen hasta el último fusil, también el armamento que se le han robado al Ejército Nacional, que entreguen todas las municiones, granadas y que todas las armas que han adquirido recientemente sean incluidas en el inventario. Además, pedimos a la ONU que verifique y cuantifique con anterioridad, para asegurar que no se quede ninguna por fuera del desarme. Preocupa mucho que no les quiten ni el dinero ni el negocio del narcotráfico, porque con su fortuna en el mercado negro pueden obtener las armas más sofisticadas en el momento que las requieran, y sin que les quiten el negocio será como una máquina de hacer millones para seguir obteniendo armas para destruir las ciudades como lo anunció y reconoció el propio presidente santos cuando nos amenazó sino le aprobamos su plebiscito tramposo.
