domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-08-28 08:17

La oposición política: entre el derecho y la desinformación

Por Germán Alfonso López Daza*

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 28 de 2016

La oposición designa el conjunto de movimientos y partidos que se oponen a las fuerzas políticas que detentan el poder. En un régimen representativo (con un Congreso elegido por ciudadanos), es el conjunto de los partidos que no pertenecen a la mayoría parlamentaria o a la coalición de poder.

Es un elemento esencial del pluralismo democrático, pues expresa sus divergencias y puntos de vista críticos frente a la acción del Gobierno. La oposición no puede existir si el sistema político no le reconoce sus derechos. Si la lucha se vuelve clandestina, se convierte en resistencia.

Todo gobierno democrático debe garantizar su práctica. El respeto a la oposición es una premisa básica de los regímenes democráticos, en los que se considera que la discrepancia es un factor decisivo en la lucha política. 

Sin embargo, la oposición tiene también deberes. Su ejercicio debe ser responsable y desarrollado dentro de los canales de la cordura y la honestidad para con los ciudadanos. Debe existir un debate serio de ideas y tratar de conquistar la opinión popular, bajo la premisa de la verdad, no con mentiras ni con la manipulación de su electorado.

Aplicado lo anterior a la coyuntura política del plebiscito por la paz, se podría afirmar que la oposición, liderada por Uribe, Pastrana y el procurador, no ha jugado limpio en el actual debate, pues ha acudido en muchas ocasiones a la desinformación y a la manipulación en su desespero por ganar adeptos.

Es inexplicable la obstinada posición de los dos expresidentes frente al acuerdo alcanzado con las FARC, pues se han opuesto desde el comienzo a todo, sin conocer el contenido de lo acordado, por lo que se deduce que no son mas que celos y mezquindades de gobernantes, ya que Santos pudo lograr lo que ellos no pudieron en sus gobiernos. En cuanto al procurador, su posición recalcitrante y radical, propia de los gobernantes del medioevo, no conduce sino a la generación de más odios y divisiones entre los colombianos.

La oposición se quedará sin argumentos el día del plebiscito y deberá entrar en una nueva realidad democrática. La realidad de la paz. (Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).