La ONU y su ficticio informe
Por Marco Sermoneta*
El Secretario General de la ONU estaba absolutamente en lo cierto de no incluir a Israel en la misma lista conorganizaciones como ISIS, Al Qaeda y los talibanes. Él hizo bien al decidir no ceder a los dictados de organizaciones terroristas y estados árabes porque al añadir a Israel en una lista de este tipo, la ONU, más que perjudicarlo, hubiese afectado su credibilidad.
En los últimos meses, lamentablemente, hemos sido testigos de una presión salvaje y sin precedentes sobre la ONU para incluir a Israel en la misma lista junto con las peores organizaciones terroristas en el mundo. Esta presión incluyó filtraciones a medios de comunicación, una campaña mediática agresiva en redes sociales y actividades de funcionarios palestinos, que ha dado lugar a la politización del procedimiento.
La decisión de la enviada especial de incluir a Israel en la lista es un ejemplo de la politización de la ONU – donde la mayoría de los miembros no adhiere a los valores y principios básicos de la organización - y no tiene que ver con la justicia. Para entender esto es suficiente comparar el verdadero número de niños muertos en Siria con el número fingido del informe o el hecho de que Hamas no fue incluido en este.
Desafortunadamente, a pesar de indicaciones anteriores en las que Hamas habría estado incluido en la lista, este año está de nuevo ausente. No sólo no es mencionado en la lista en sí, sino que además ni siquiera es citado en el informe.
El no hacer referencia a Hamas y al daño que este grupo y otras organizaciones ocasionan al público palestino, no favorece de ninguna manera a la población civil de Gaza. Una clara condena a estas organizaciones y su designación como organizaciones terroristas es la clave para la asistencia real a los habitantes de la Franja.
Es lamentable que el informe en si distinga negativamente a Israel, no mencione las razones de la operación “Margen Protector”, los esfuerzos sin precedentes de Israel para evitar hacer daño a la población civil de Gaza, y el hecho de que Hamas utiliza a sus ciudadanos como escudos humanos. Por otra parte, un informe que no hace ninguna referencia al uso de civiles por Hamas, envía un mensaje negativo a esta y a otras organizaciones terroristas.
Cualquiera que conoce la ONU se quedaría asombrado por la acusación a esta organización de doble moral a favor de Israel, hecha en su editorial del 9 de junio, en lo cual la terrible falta de precisión de los hechos, o mejor, una absoluta ignorancia de ellos, deja la preocupación que se trate de pura incitación que busca crear polémica e indignación entre sus lectores.
Finalmente, todos aquellos que estén preocupados por la credibilidad de la ONU deberían estarlo por el tratamiento de Israel en esta organización, que publica miles de informes y listas en su contra, y no condena de manera inequívoca las organizaciones terroristas que operan en la Franja de Gaza.
* Embajador de Israel
