La mixtura se abre paso en las ciudades
Rafael Hernando Yepes Blanco
Las posibilidades que ofrece una ciudad de usos mixtos, combinando el comercio y la vivienda, se abre paso en las ciudades, de forma tal que la gente puede comprar en menor tiempo en el barrio o sector de trabajo o residencia. La zonificación en cambio divide el espacio como si fueran enemigos, aumenta los recorridos, por ello debemos entender que el comercio en las zonas residenciales puede existir bajo condiciones, es una forma de hacer amigable nuestra convivencia. En los corredores de alta mixtura, los de mayor circulación, se permite la mayor mezcla de usos y la presencia de diferentes medios de trasporte, en los de menor una mayor ocupación de la vivienda.
En lo que respecta al uso del automóvil se vienen presentando cambios, si permitimos el crecimiento acelerado de ellos, nos traerán ruido, congestión y contaminación, algo indeseable en una ciudad amigable; por el contrario la bicicleta es un modo de transporte que contribuye al bienestar de los usuarios, es económica para los desplazamientos.Las ciudades deben cambiar, permitiendo la intermodalidad.
En distancias inferiores a ocho kilómetros, debe priorizarse la bici como alternativa de transporte, sin olvidar las restricciones en ciertas áreas de la ciudad como el centro y áreas de congestión para el vehículo. Una primera fórmula para incentivar su masificación mediante la implantación de rutas seguras y arborizadas, prototipos que se acomoden a nuestros climas y topografías; la segunda, deben trabajarse en el diseño de los parqueaderos públicos. También son interesantes los incentivos tributarios en las empresas que faciliten el acceso a los usuarios de la bicicleta. Requerimos de un sistema de trasporte público amigable con el medio ambiente y conectado con la bici. La ciudad requiere rearborizarse.
