domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-08-15 09:44

La miseria de los prejuicios

Libardo Gomez Sanchez

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 15 de 2016

No hay peor tragedia que la pobreza, lo es la material porque priva al individuo de condiciones mínimas para llevar una existencia decente, con posibilidades de aprovechar los logros alcanzados por la humanidad en el conocimiento de los misterios de la naturaleza que se concretan en elementos que hacen agradable existir  y dominar las contingencias propias de la vida; sin embargo la más terrible de las miserias es la mental, la que nos conduce a los prejuicios, a la descalificación de los otros y en ultimas al uso de la violencia como método para suprimir lo que no nos parece.

El extremismo manifiesto por razones religiosas, políticas o de género entre otros se expresan en diferentes lugares del planeta y regularmente su aparición ocasiona lesiones permanentes  y letales a cientos de personas ajenas al odio y al resentimiento que motivan tan atroces practicas; pareciera imposible que podamos entender nuestras diferencias y aceptarlas; en su lugar terminamos tolerando conductas criminales de nuestros gobernantes que despojan a las mayorías de sus  derechos y generan inequidades inaceptables en el siglo que vivimos, amén de los daños que permiten al hábitat que nos alberga y que al fin de cuentas pone en riesgo el futuro de todos.

En estos días en nuestro país, movidos por sectores acostumbrados a manipular la opinión pública en su particular beneficio, que aprovecha los medios de comunicación para propiciar culpas donde no las hay, guardándose de encubrir las que ciertamente existen, convenció a incautos a  salir a las calles para protestar por una supuesta utilización del ministerio de educación para inducir a los niños a conductas sexuales inadecuadas mediante el empleo de unas cartillas que hicieron circular por las redes sociales como material elaborado por el ministerio en mención, afirmación que nunca fue probada; llama nuestra atención que quienes convocaron a tales movilizaciones son los mismos que aplauden los programas del ser pilo paga, la jornada única sin recursos, los colegios por concesión, la autofinanciación de la educación pública, el despilfarro y la reducción de los recursos de Colciencias,  todas políticas que priva a los jóvenes de la posibilidad de una educación de alto nivel y que continúan condenando a los Colombianos al atraso y la dependencia de los logros científicos de otros, como si no fuéramos capaces de contribuir al saber universal; compatriotas en el extranjero prueban que tenemos méritos para triunfar en la ciencia y el deporte a pesar del abandono del Estado.