miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-08-14 05:08

La miopía de la inmediatez

Por: John Jairo Trujillo Quintero*

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 14 de 2015

En tiempos de campaña afloran los discursos pomposos y superficiales, la oratoria de los indignados candidatos se conjuga con la pérdida de capacidad de asombro de los electores, quienes se acostumbraron a escuchar las mismas promesas con distintos salvadores. El discurso político en Colombia discurre entre la frivolidad,  chabacanería,  falta de perspectiva y mediocridad en la discusión de los grandes  problemas nacionales. El afán y el deseo por el poder político nos han condenado a la miopía de la inmediatez en la construcción de país.

Los gobernantes piensan más en obras temporales y mediáticas, con buenos réditos en las encuestas, para ser elegidos en las próximas contiendas electorales y continuar su exitosa carrera politiquera.  Abordar con sentido de trascendencia y razonabilidad las crisis profundas del sistema, se considera mamerteria y “falta de madurez política”. Si hay algo que distingue a los seres humanos de los animales, es el pensamiento prospectivo, de imaginar el futuro treinta o cincuenta años antes de que suceda. El sentido de la trascendencia nos posibilita palpar el futuro construyéndolo desde ahora, no esperando actuar cuando el desastre sea inevitable.  

La discusión sobre la lucha contra el hambre en el país, la generación de empleo formal, la protección de los ecosistemas y el replanteamiento del modelo de desarrollo; son asuntos de igual o mayor importancia, que determinar si un helicóptero fue derribado o tenía fallas mecánicas. El cáncer del conflicto nos ha convertido en seres duros y secos, disfrutamos infamemente de una masacre del enemigo, como si esta representará el prólogo de una victoria inevitable. La guerra ha desviado la atención nacional respecto de injusticias tan sensibles para la población, mucho más arcaicas que el mismo conflicto armado.

Colombia tiene hambre de cambios profundos, y estos sólo serán posibles con una transformación radical en la cultura política de la nación. Sanear la administración pública de personajes al servicio del lucro privado, defender nuestros ecosistemas estratégicos ante el control corporativo y construir planes de desarrollo comunitarios desde nuestros barrios y localidades, donde podamos exigir directamente a la institucionalidad, la materialización de nuestros propósitos colectivos, son algunas de las tareas que deberíamos emprender. El mismo pueblo debe asumir el discurso visionario y prospectivo que los políticos olvidaron en el espejismo del poder y la avaricia del dinero.

La miopía de la inmediatez es la limitación de pensar y actuar para el momento, para el aplauso estrepitoso, para el agradecimiento pasajero. Colombia no puede seguir amarrada al concierto del atraso y la desigualdad. Precisamos de gobernantes y ciudadanos comprometidos con el bienestar de las generaciones presentes, sin sacrificar la felicidad de las generaciones futuras. La lucha por la sustentabilidad es el reto civilizatorio de la sociedad actual.

*John Jairo Trujillo Quintero es estudiante de Derecho de la Universidad Cooperativa de Colombia; actualmente realiza un intercambio académico en la Universidad Federal de Rio Grande del Sur en Porto Alegre, Brasil.