jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-05 11:36

La Mentira y Las Malas Prácticas En La Política

Por Hugo Fernando Cabrera Ochoa

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 05 de 2015

Cuando las campañas políticas se avecinan, generalmente resultan mesías que prometen puentes donde no hay ríos y bajo el concepto degenerado de lo que es la política, concebida como el arte de engañar al pueblo para adquirir poder, se catapultan de manera siniestra con un manto que los muestra diáfanos y puros, pero en realidad son unos verdaderos timadores que tienen claro en su mente las malas intenciones frente al manejo de los recursos públicos.

Algunos empeñan el municipio o el departamento recibiendo aportes leoninos que deben pagar posteriormente con contratos escandalosos que solamente favorecen a quienes tienen la posibilidad de comprar las administraciones, gracias a su fortaleza financiera y económica, cercenando la posibilidad de otros pequeños de lograr aportar profesional y empresarialmente a la construcción de ciudad.

El clientelismo se convierte en su bandera, por ello deben tener mucho sencillo para poder estar engrasando o aceitando, según ellos, a toda esa clientela que se especializa en aprovecharse de las circunstancias, pero muchas veces esta misma práctica los traiciona porque cuando el pueblo abre los ojos finalmente optan por apoyar a quienes verdaderamente ofrecen garantías para su comunidad y pueden mejorar la calidad de vida de las habitantes de su territorio.

La venta de toda la burocracia también es una práctica común, de allí que se nombren muchas veces a personas incapaces de desarrollar bien la labor encomendada y solamente están con la mira de ver cuánto es lo que pueden manejar presupuestalmente para calcular el provecho que pueden lograr en su paso por el cargo, favoreciendo a sus padrinos y engrosando sus arcas.

En el discurso juran y perjuran, como la señora de la frase “Es mejor malo conocido, que bueno por conocer”, quien en su afán por conquistar la alcaldía de Neiva prometió generar cuarenta mil empleos, una de las más grandes falsedades que se hayan podido pronunciar en alocución alguna, pero la gente creyó; porque esas empresas políticas tienen como premisa que una mentira hay que repetirla tantas veces como sea posible para que se vuelva verdad en la mente de los cautos electores.

Es preciso comenzar a masticar bien, sin atorarse por tragar entero, analizando lo que realmente le conviene al municipio no solamente en su zona urbana, sino también pensando en su ruralidad, sin dejarse descrestar por propuestas que solamente buscan embrujar a quienes supuestamente favorecen.

Es necesario darle verdadero valor y sentido al voto y no feriarlo como  cilantro en cosecha porque en un país democrático el voto es un verdadero tesoro que no tiene valor terrenal porque por medio de éste se elige a quienes van a orientar los destinos de la nación, el departamento o el municipio en donde se vive.