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Opinión/ Creado el: 2015-09-24 07:55

La mejor noticia

Alfonso Vélez Jaramillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 24 de 2015

El obstáculo más difícil del proceso de paz de la Habana comenzó con el encuentro previsto ayer entre el Presidente Santos y los negociadores de la guerrilla en Cuba. 

Si un Jefe de Estado se atreve a dialogar directamente con los voceros de la insurgencia,  en este caso las Farc, es porque este proceso está prácticamente cocinado y no crudo como a veces lo mencionan, distorsionando la realidad.

Esperemos la reacción de la oposición uribista, porque con este acuerdo de paz les palidece el caballito de batalla, con el cual han mantenido su férreo enfrentamiento a todo y por todo al Gobierno del Presidente Santos.    

El encuentro de un Presidente, Jefe de Estado y Primera Autoridad colombiana en ejercicio y las Farc o con cualquier otro movimiento guerrillero, en medio de un proceso de paz, no tiene antecedentes en la historia del país.

Andrés Pastrana, en plena campaña política y luego sin condiciones estuvo con las Farc al comienzo del fallido proceso de paz de San Vicente del Caguán, en donde lo tomaron del pelo, aunque también es cierto que las Farc, por esa actitud perdieron políticamente ante la opinión pública.

Manuel Marulanda Vélez, en ese entonces, máximo cabecilla de las Farc, lo dejó metido, debido a que aun no se habían pactado condiciones, por cuya razón no se dejó ni ver y el mundo entero se quedó esperando el abrazo y apretón de manos.

El encuentro de Santos y Timochenco, es relevante estando de por medio el componente que prácticamente sella el proceso de paz,  el acuerdo sobre la justicia transicional.

Este punto ha sido el más álgido y controvertido por todos los sectores políticos, económicos y sociales, y especialmente por la oposición uribista que no acepta perdón ni olvido para todos los delitos cometidos por la guerrilla.

El mismo Presidente Santos advirtió  que “no todos estarán contentos con lo pactado en la mesa de paz” de La Habana, porque se creará el  tribunal especial, que se había planteado en los medios, el cual  se encargaría de los juicios y las condenas.

Quiero ser optimista de que mediante un sistema de justicia restaurativa, las Farc  estarían comprometiéndose a entregar tierras y dinero para reparar a sus víctimas y,  lo más importante, contarían la verdad de cuanto ha ocurrido como actores del conflicto en estos cincuenta años, aunque dudo que se sepa absolutamente todo.

Es una incógnita cómo va ser el coletazo del Presidente Uribe y su partido Centro Democrático, cuyo discurso contra la guerrilla ha sido la herramienta que los ha mantenido vigente en los medios y la plaza pública.

En el encuentro de Santos con los negociadores de paz en La Habana y ′Timochenko′, máximo jefe de las Farc, es un paso sin antecedentes porque se dijo que se anunció, por fin plazo para la firma del proceso de paz.

Estoy muy optimista de la firma del acuerdo de paz,  aunque inquietud por saber cuál va a ser la estrategia de la oposición para seguir torpedeando el proceso, porque se quedó sin discurso.

No Creo que sean muchos los colombianos que estàn en contra de un proceso de paz y mucho menos del colombiano.

Nuestro conflicto lleva 60 años con un altísimo saldo de muertos, heridos, secuestrados, desplazados, desaparecidos, viudas y bastantes familias desintegradas.

Por esta razón el anuncio de la fecha para la firma del acuerdo de paz será el mejor regalo para todas las partes, y en ese orden no serán muchos los que se opongan a refrendar en las urnas lo acordado en la Habana.