La mejor decisión es la paz
Armando Lievano Quintero
Como se puede notar, el tema de la paz ya presenta resonancia la búsqueda de aceptación por los colombianos conforme a la gestión del gobierno nacional quien entendió la imposibilidad de la guerra que lleva más de cincuenta años que lo hizo dar un paso al lado en búsqueda de la paz negociada, mediante un comité de negociación por el gobierno reunido en Cuba con los comisionados de las FARC para negociar la terminación del conflicto armado en nuestro país, con invitados especiales como garantes, víctimas del conflicto armado que fueron escuchados, delegados del congreso de la República que estuvieron presentes comprometiéndose en darle vía legal a los acuerdos de paz, también están invitados delegados de la Federación de Cafeteros para que sean participes por ser versados de la problemática del agro nacional, al entenderse que habrá acuerdo de paz si se acuerda en su totalida
Es de entenderse, que la aprobación en plenaria de la Cámara de Representantes y el Senado de la república para la realización del Plebiscito Nacional como expresión democrática de los colombianos a través de elecciones populares en marzo del año venidero, como medio especifico para que se conjure popularmente el acuerdo de paz.
Al entenderse que muchos hemos sido víctimas directas o indirectas por el fragor de la guerra en más de 50 años de existencia, lo que ha acabado con la vida de cerca de 500.000 personas sin importar el lugar, conflicto armando que ha provocado el desplazamiento de 3’500.000 victimas, como de miles de seres humanos que han quedado minusválidos, y sin entenderse que así exista Sentencia del Concejo de Estado a favor de los desplazados que ordenó al Gobierno Nacional la protección de ellos en vivienda, salud, educación, trabajo, regreso a sus fincas, etc., que por su incumplimiento todavía se encuentran relegados en muchas regiones.
Es el momento oportuno para después de lo narrado adjunto con los campos desolados e improductivos, que han rezagado la economía, provocando al estado el crecimiento de las deudas sociales, generando la lucha por el empleo, la salud, la educación, etc.; analizando además, el impuesto de guerra que se paga, los dineros del Plan Colombia aportados por los E. U., y los dineros asignados del Presupuesto Nacional para la Guerra en el Ministerio de Hacienda, no han alcanzado sus rendimientos por estar totalmente agotados para venir dejando sin resultados de ganador al estado Colombiano.
Es oportuno el análisis de las guerras ya vividas como lo ocurrido en Polonia donde posterior a la guerra enfrenta la crisis económica, política y social que viene padeciendo por más de 12 años, por la lentitud de su recuperación; será que los colombianos también estamos condenados a ese o parecido padecimiento humano, económico, político y social ?, o es el momento de razonar por nuestro bien apoyando la paz que tantas soluciones nos traerá por los grandes compromisos de cumplimiento por los negociadores quienes merecen credibilidad y no la continuación de la guerra con sus consecuencias destructoras.
