La mala hora del tigre
Margarita Suárez Trujillo
No me refiero a nuestro Falcao, sino a Tiger Woods, quien parece no haber sabido manejar su retiro de los campos de golf, donde llegó a ser el rey. En 2014 sus dolencias de espalda lo obligaron a dejar su profesión para recuperarse, pero desde un año antes el tigre gringo venía de capa caída, su última victoria fue en agosto de 2013. Lleva cuatro cirugías. Con optimismo dijo que después de la reciente operación realizada en abril de este año, quedó curado. Comentó a los medios: “No me he sentido mejor en años”. También afirmó que su pensamiento está en volver de nuevo a competir. Es posible que su salud física haya mejorado pero no su situación anímica. Por lo menos es lo que se deduce al leer las noticias de esta semana que informan que el golfista fue detenido a las tres de la mañana por conducir en estado deplorable (se habló de drogas y alcohol). Las autoridades del condado de Palm Beach (Florida), donde ocurrieron los hechos, lo ingresaron a la cárcel donde permaneció cuatro horas y salió tras pagar una fianza de mil dólares. Según Woods el problema fue una mezcla de medicamentos, pero no todos creen esa versión. El golfista tiene actualmente 41 años y su vida se empezó a desbaratar en noviembre del año 2009 cuando de madrugada sufrió un accidente de auto frente a su casa en Orlando y su esposa tuvo que romper el vidrio trasero con un palo de golf para sacarlo. Meses después, Woods protagonizó un escándalo sexual que le causó el divorcio de la modelo Elin Nordegren, madre de sus dos hijos. Se destaparon versiones en el sentido que Tiger era adicto al sexo y se conocieron sus infidelidades. Triste momento para alguien que aparentemente lo ha tenido todo. Desde niño fue un prodigio del golf, ganador desde 1996 de 14 torneos mayores y 79 títulos en el PGA Tour y con una fortuna de 700 millones de dólares. Woods es el golfista que más tiempo se ha mantenido como número uno en la clasificación mundial. Todo parece indicar que está viviendo una terrible mala hora. De momento se comprometió en un comunicado a hacer todo lo que esté a su alcance para que el último suceso no se vuelva a repetir. Será creerle.
