La limpieza comienza por casa
Alfonso Vélez Jaramillo
Ahora que la senadora Claudia López está promoviendo una consulta popular anticorrupción, es bueno recordarle que nadie podría estar en contravía de la lucha contra el robo de los recursos públicos.
¡Ni los mismos ladrones! ¿Entonces como podrán mimetizarse entre la gente buena que tiene la sociedad colombiana?, por esto debemos decirle a la senadora algunas cositas bien importantes para que vaya a descrestar calentanos en otro lado.
Me gusta una campaña contra la corrupción, pero una campaña contra la corrupción, no una cruzada para la próxima campaña política. Si se cambia el objetivo cae muy mal porque la gente está cansada de promesas y falsos positivos.
Una campaña de este tipo debe comenzar por casa y la senadora López, debe decir si es verdad, como lo afirman constantemente funcionarios y allegados al alcalde de Neiva Rodrigo Lara Sánchez, que tiene cuota política en el gabinete, y nadie puede tocarla porque es su recomendada.
Un hecho de este tipo debidamente comprobado puede originar la pérdida de investidura de un congresista. Eso se llama tráfico de influencias.
La sentencia C-247 del 95 es taxativa, los congresistas deben ejercer su cargo observando los principios generales de la función pública y el tráfico de influencias es una de las causales de destitución previstas en la Constitución política y la ley.
Ahora, los males de este país no son los sueldos de los congresistas, es lo mínimo, la corrupción del poder público tiene a Colombia en el puesto 90 del mundo.
El mismo presidente Juan Manuel Santos reconoció que el 50 % de los condenados por corrupción no pagan un solo día de cárcel, que el 25 % de los condenados recibe el beneficio de casa por cárcel. Y lo peor que el 25 % restante solo permanece recluido en promedio unos 22 meses.
Aquí se roban un mojado, los recursos de la salud, la educación, la vivienda, las obras publicas y no pasa nada. En este país los corruptos tienen patente de corso para hacer de las suyas y pregonar su moralidad, inclusive se hacen reelegir sin problemas.
Me da la impresión que la senadora en su afán de montar su próxima campaña, se me olvidó decirle, que la limpieza debe iniciarla por casa, sin tener cuotas burocráticas en la alcaldía de Neiva ni en ninguna parte de Colombia, ni conflictos de interés desde su elección y el desempeño de su cargo como congresista.
Además es bueno que clarifique hasta que punto no es inmoral que se haya hecho elegir al congreso junto con su novia o compañera permanente del mismo partido, en detrimento de derecho constitucional de participación.
Seguramente no será ilegal, pero inmoral sí es, es un hecho notorio y público que se divulgó a través de los medios de comunicación.
El único punto del referendo aprobado al entonces presidente Álvaro Uribe, dejó por fuera a cualquier persona condenada por apropiarse de los bienes del estado en cualquier época para ejercer cargos públicos o contratar. Y allí está dicho todo.
Aquí lo que necesitamos es que se aplican las normas de control con todo el rigor y para todos, y quien sea condenado por apropiarse de los bienes públicos no tenga ninguna clase de beneficios como si fueran delincuentes de mejor familia.
En el congreso hay gente buena y mala. Se puede hacer carrera política atacando el congreso en todo el mundo, porque nivel de impopularidad del legislativo es prácticamente igual en todas partes y desde hacen muchos años.
Atacar al congreso es tan trillado como utilizar en una campaña las palabras “cambio” o “democracia”, y en esas apreciaciones caen justos por pecadores. Hace algunos años se decía que “en el capitolio puede haber ladrones, pervertidos o pervertidas, drogadictos, paramilitares o guerrilleros, pero lo que no hay son brutos", pero esa es Colombia.
