La libertad de hoy
Ernesto Cabrera Tejada
Somos libres de pensar y actuar, de elegir y hacer el bien o el mal, nada es sagrado, todos tenemos derecho a criticar, a ridiculizar, a escribir y decir cosas buenas porque son parte de nuestra naturaleza, pero se actúa mal por ignorancia. La libertad de expresión debe defenderse incluso cuando las opiniones no sean del agrado de las nuestras. Silenciar a una persona es actuar mal, es un problema de humanidad.
"el aprecio por lo bueno es siempre de los seres dotados de razón, que al reflexionar nos damos cuenta de cuánto mejor sería esta perra vida si fuésemos todos capaces de conductas excelentes" leí de Fernando Savater.
La libertad de hoy, la post moderna, es la posibilidad de decidir frente al fenómeno del consumismo, de los medios de comunicación, de la política y el mismo Estado entre otros, que ellos son los que hacen ver al hombre sometido, coartado de ser libre. Los actos de La Habana, del ELN, de las víctimas, de ligerezas jurídicas y tretas para huir a las sentencias, de los atentados de toda índole y las desapariciones, provoca un desplome de fe que nos ubica en el centro de un tornado entre manoseados y mareados.
Esa libertad de hoy, ha arrasado con la ética a través de la permisividad, se acciona desde la conciencia, que es contrario a ser moralmente imbécil. Nos hace conscientes de que queremos vivir bien y nos obliga a conocer para distinguir lo que conviene de lo que no. Y finalmente esa libertad de hoy se acciona contra o con la voluntad. Todo ello ha de dar forma a un ser humano renovado con todas sus facultades en función de lo que se quiere llegar a ser.
El intríngulis de la desaparición de la periodista Salud Hernández, si fue retenida (secuestrada) o fue una condición pactada, es un atentado mismo contra la libertad de hoy, pero pudiera ser esa libertad que cada cual hemos de inventar, de acuerdo con nuestra individualidad condicionada no sólo por las circunstancias del post modernismo, ahora en nuestro caso también del post conflicto.
La libertad con que hubo de irse es la misma con que usted o yo, podemos interesarnos o no, es la libertad de ella, la que uso, sabiendo que el mundo condena no la libertad de ella de querer irse sino la del grupo que la pudiera haber retenido o invitado.
