viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-04 10:09

La lógica de la supervivencia

Si todos nos concientizáramos y evitáramos aquellas cosas que sabemos son perjudiciales para la salud, 37 millones de personas dejarían de morir de aquí al 2025.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 04 de 2014

La reveladora cifra se desprende de un estudio adelantado por científicos del Imperial College de Londres que calculan que la eliminación o la reducción de seis factores de riesgo para la salud, permitiría que esa cifra de seres de humanos no falleciera.

¿Y cuáles son esos factores de riesgo y qué tan fácil se pueden evitar? Suena más que posible, casi infantil salvar tantas vidas. Si reducimos el tabaco, el alcohol y la sal, ya estaríamos salvando a por lo menos 20 millones de personas.

El artículo publicado por la revista médica británica The Lancet, destaca que los objetivos de vida sana consisten en reducir en un tercio o mitad el consumo de tabaco, limitar en 10% el de alcohol, reducir en un 30% la cantidad de sal consumida, reducir en un 25% el número de personas afectadas de hipertensión arterial y en detener el alza del número de personas obesas y diabéticas.

Este esfuerzo permitiría evitar o atrasar, de aquí a 2015, más de 16 millones de muertes entre la población mundial de entre 30 y 70 años y evitaría 21 millones de muertes prematuras entre los mayores de 70 años.

Los dos elementos preponderantes para actuar sobre la esperanza de vida son el tabaco y la hipertensión arterial, que es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardiovasculares y se puede combatir con medicamentos, practicando ejercicio físico y reduciendo el consumo de sal.

El principal autor del estudio, el profesor Majid Ezzati, detalla que son las poblaciones con ingresos bajos o medios las que más beneficiarían de estos esfuerzos, con 31 millones de muertes prematuras evitadas o atrasadas.

Suena tan fácil salvar vidas que la verdad lo único que se necesita es una campaña agresiva para que la gente entienda la magnitud e importancia del estudio. ¿Quién no quiere llegar a viejo sin enfermedades? Pensaríamos que todos, entonces necesitamos gobiernos eficientes que entiendan que en las campañas de prevención y concientización está el secreto de una humanidad sana y longeva.