La Justicia y el agua
Recurso hídrico y Justicia: sí tienen relación.
En alguna frase pronunciada por Winston Churchill decía que Temis, la diosa de la justicia, tiene en una mano la balanza para hacer equidad y en otra una espada para hacer efectivas las decisiones de los magistrados. Sirve para reiterar que los abogados y jueces de este país deben hacer un esfuerzo por prescindir a veces de la rigidez del derecho (normas escritas) para pensar más en equidad (restablecimiento de los derechos). En estos debates que se hacen por estos días sobre nuestra justicia, ya es hora que en Colombia se procure aplicar la ciencia jurídica a favor de los restablecimientos efectivos de los derechos. O acaso, ¿no es de recibo del derecho despejar el espacio público, pero cierto en el campo de la equidad que es necesario brindar alternativas al pobre ciudadano que no tiene otra oportunidad de ingreso?
Es lamentable decirlo pero, por la ignorancia sobre la legislación sobre medio ambiente y recursos naturales renovables, cada vez más se alejan los jueces del ideal de equidad como elemento de justicia y con esto, en la falta de solución efectiva de los conflictos ambientales. Y ello contribuye a generar más violencia.
Muy grave es lo que está pasando con las impugnaciones de los actos administrativos de las autoridades ambientales que los ciudadanos interponen ante jueces y tribunales, donde se está haciendo letra muerta que es necesario o restablecer los derechos de los ciudadanos al usar los recursos naturales o tomar medidas, contra todo atentado, cueste lo que cueste, en materia de protección del medio ambiente.
En recursos hídricos, la necesidad de acceder al agua hacen estas reflexiones más valederas. Los jueces, los inspectores de policía, los abogados y directores de las corporaciones autónomas regionales deben estar muy atentos a tener como corolario de su función en materia de protección y restablecimiento de los derechos la premisa de que también debe de haber “justicia del agua”. Una justicia basada en los postulados universales de que, por regla general, este es un recurso natura de dominio público y de que todo ser humano requiere acceso garantizado al uso del recurso.
Y es que ahora más que nunca, repetimos, por el aumento de la población, los efectos del cambio climático, una mayor demanda de alimentos y escasez los conflictos aumentan y aumentarán más allá de lo inimaginable. Por tanto la demanda del servicio público de justicia será mayor. Y tememos, con respeto lo decimos, que los que deben impartir justicia administrativa o judicial alrededor de estos problemas no están preparados.
