jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-15 06:17

La homosexualidad como enfermedad

Por German Alfonso López Daza

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 15 de 2015

Las personas homosexuales y lesbianas merecen nuestro respeto como personas pero hay que señalar que su comportamiento se aparta del común, lo que constituye de alguna manera una enfermedad”.

Con esta burda afirmación concluye el concepto firmado por el Director del Programa de Medicina de la Universidad de La Sabana, quien presentó un documento “académico” ante la Corte Constitucional en la etapa de intervención ciudadana, con el fin de lograr influir ante los magistrados para evitar la legalización de la adopción de menores por parejas del mismo sexo.

La afirmación arriba transcrita es tan torpe que no admite ningún intento de defensa. De esta aserción se deduce que todo comportamiento que se aparte de lo común es enfermizo. Es decir, que los comportamientos mayoritarios de los individuos en una sociedad, fijan los parámetros que deben ser seguidos por la minoría que no los comparte, por lo que su libre desarrollo personal debe sacrificarse en favor de lo que dicen las mayorías. Simplemente absurdo.

Las EPS se quebrarían de atender tanto “enfermo” gay y ni qué decir de las ARL (administradoras de riesgos laborales), pues si algún individuo se vuelve homosexual en el trabajo por culpa de algún compañero también “enfermo”, deberá ser pensionado por enfermedad profesional. Nada más que risible.

El documento presentado por la prestigiosa universidad fue desautorizado inmediatamente por el rector de la misma Institución, al darse cuenta del craso error en el que incurrió el docente, al sustentar su posición con conclusiones científicas del siglo XIX en pleno siglo XXI.

El concepto es soportado de manera sesgada por resultados de investigaciones, muchas de ellas de más de 30 años y pone en duda la imparcialidad de la Asociación Psicológica Americana (APA), afirmando que sus dirigentes son todos activistas de la causa homosexual, por lo que su posición de que la homosexualidad no es enfermedad (excluida de la clasificación de enfermedades desde 1973) no debe ser tenida en cuenta.

La actividad de la academia y de la comunidad científica debe ser ante todo ética. La ciencia no debe ser utilizada para manipular a una colectividad con argumentos irracionales.

(Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho – Universidad Surcolombiana)