viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-11 08:01

La gente de bien

Todos hemos perdido con la calidad de la educación; desde esa mala educación lo hemos perdido todo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 11 de 2014

Sobre diagnosticado está, que el problema educativo deviene del modelo de enseñanza de hace 50 años, acartonados, ciegos a los cambios del mundo, pero más allá un sistema prostituto por “la gente de bien”.

En reciente visita a la Argentina el politólogo Francis Fukuyama, ¿lo recuerdan? “El fin de la historia y el último hombre”, un libro malinterpretado. Ahora alienta a América latina a dar un salto de calidad educativa, es más importante el ministro de educación que el de economía -empieza diciendo-  y cuestiona sobre -¿Quiénes financiarán las investigaciones básicas? ¿Acaso pretendemos que sea como hasta ahora, por algunas universidades?- Todo país, sin importar si goza de una democracia o no, deberá resolver el desafío de la desigualdad educativa, en plena globalización y dados los avances tecnológicos de los últimos años. Debemos transmitir a la inmensa mayoría de la población conocimientos que sean realmente útiles en la vida contemporánea, en la que cada día las máquinas sustituyen a los trabajadores en cada vez más tareas.  Ese es el desafío para las próximas generaciones. De otro modo, continuaremos con la política actual de ser muy buenos para educar a “la gente de bien” en Harvard, Stanfor, Oxford, entre otras,  excluyendo a la clase trabajadora, de esa oportunidad de educación, estos seguirán en las universidades del sistema y eso los distancia más y no los hace gente bien.

Vale la pena preguntarse ¿qué tanto le ha servido al país que  “la  gente de bien” se eduque y eduque a sus hijos en las mejores universidades del mundo? 

En este país estamos perdiendo todos por la falta de una mejor educación; pierden los jóvenes, los vetustos docentes, los jueces y fiscales, los sindicalistas, los rezagados gremios, toda la sociedad que tolera y  practica  la corrupción y no se asombra cuando “la gente de bien” delinque.

Estudiar y educar es difícil. Las sociedades modernas implementan un proceso mínimo  de doce años, tiene lugares específicos y está a cargo de personas idóneas y no de “la gente de bien”. Cuando se falla en lo anterior, el norte está perdido.