sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-03-25 09:35

La Fiscalía y el jubileo de la paz

Humberto Cardoso Vargas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 25 de 2017

En la tradición católica, el jubileo consiste en que durante un año se conceden indulgencias a los fieles que cumplen con ciertas disposiciones eclesiales, establecidas por el Vaticano y se proclama como celebración de un hecho extraordinario. El último Jubileo de la Iglesia, antes del Año Santo de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco, fue proclamado por el Papa San Juan Pablo II, para conmemorar los 2000 años del nacimiento de Cristo. Los hebreos cada cincuenta años celebraban una fiesta, en la cual se devolvían las heredades a sus antiguos dueños y los esclavos recobraban la libertad.

La visita del Papa Francisco a nuestro país, más allá de reiterar su apoyo al proceso de paz, expresado desde el inicio de los diálogos con la guerrilla de las Farc, se constituye en un hecho extraordinario, por su condición de Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, portador de un mensaje de perdón y reconciliación, y es motivo de inmensa alegría y felicidad para muchos colombianos, esperanzados en construir una sociedad más justa y equitativa, en la que existan las condiciones necesarias para vivir de manera digna.

En Colombia las víctimas del conflicto armado de más de medio siglo, han tenido la oportunidad de recibir y otorgar el perdón a sus victimarios; más de ocho mil excombatientes entregarán a la ONU, para ser destruidas, al menos 14.000 armas, que ya no causarán más daño y dolor; los campesinos despojados de sus tierras las están recuperando para sembrar paz y esperanza y ya no irán más niños a la guerra.      

Por todo lo anterior, no está bien que el Fiscal General de la Nación se oponga a los proyectos de ley de rebaja de penas, por la visita del Papa Francisco, que están proponiendo algunas bancadas del congreso, porque más allá de pretender ser un buen fiscal debe saber que un excelente fiscal es aquel que hace justicia y esto solo es posible reconociendo las flaquezas del ser humano.

Khalil Gibrán  escribe en el Profeta: “A menudo escucho que os referís al hombre que comete un delito como si el no fuera uno de vosotros, como si fuera un extraño y un intruso en vuestro mundo. Más yo os digo que de igual forma que el más santo y el más justo no pueden elevarse por encima de los más sublime que existe en cada uno de vosotros, tampoco el débil y el malvado pueden caer más bajo de lo más bajo que existe en cada uno de vosotros.”

humbertocardosovargas@hotmail.com