sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-04-26 10:22

La fidelidad

Orlando Parga

Escrito por: Orlando Parga Rivas
 | abril 26 de 2017

En el mundo moderno la infidelidad está asociada casi que exclusivamente a las cuestiones del amor; es decir, a los cachos.  Solo los problemas de relación de pareja afectan únicamente el inquebrantable y fundamental valor de la fidelidad, en la que el respeto al compromiso hecho a la otra persona es el centro de atención.

Pero existen otras formas de fidelidad o infidelidad, y hasta diversas aplicaciones de estos términos. Desde la antigüedad el pueblo de Israel, había faltado al compromiso divino. Dios reclamaba fidelidad en su pacto por la Gran Alianza, Tú serás mi pueblo y yo seré tu Dios, al crear los israelitas un becerro para adorarlo.  En el libro de Crónicas se narra el pasaje bíblico en que Saúl murió a causa de la infidelidad contra Yahveh al consultar un brujo.

¿Será que la famosa frase "los perros son más fieles que las personas", que viene haciendo carrera en nuestra sociedad moderna, se está convirtiendo en premisa?. En la película animada e infantil "Un jefe en pañales", la trama se centra en descubrir por qué los adultos ya no quieren tener hijos. Y es que los virtuales padres prefieren tener perritos, y eso provoca que los menores estén perdiendo su lugar en la industria del amor.

La palabra fidelidad en las épocas del audio y video ya está en el argot juvenil por ejemplo en sonido o televisión de alta fidelidad o alta naturalidad o fidelidad es conocida por la abreviatura en ingles como hi-fi. Significa que entre más claro sea el sonido o la imagen esté mejor definida, a eso le llamamos fidelidad.

La fidelidad se ha extendido al mundo del comercio y los negocios, en el cual almacenes o supermercados de cadena, restaurantes, fabricas de todo tipo de productos o artículos, empresas de bienes y servicios buscan constantemente fidelizar a sus clientes a través de promociones, descuentos, premios, mercadeo, etc., en otras palabras "enamorarlos" de al punto que siempre sean sus consumidores y no se vayan a la competencia.

Volviendo a la fidelidad entre personas, a veces nos esforzamos con ser fiel copia de alguna persona importante y tratamos de imitarla.  Y la seguimos por que encontramos en ella un ser autentico, natural, sincera, transparente y clara, aunque en muchos casos lo que anhelamos copiar es su estilo de vida y alcanzar su popularidad o fama.

En todo caso, busquemos la transparencia en cualquier tipo de relación, sea espiritual, amorosa, afectiva, de amistad, académica, social, cultural, comercial, laboral o de negocios; que los actos mutuales y las relaciones interpersonales nos conduzcan recíprocamente a la verdad y no a la mojigatería, al fingimiento y la hipocresía.

 Y ante todo en la amistad, creamos de buena fe en la lealtad del amigo como faro de su vida que ilumina todos sus actos.  Eso se traduce en que irradiará honestidad y sabrá apoyar cuando en el camino se encuentren piedras que obstaculizan el andar, el trajinar diario y la marcha constante con el otro. Pero además, los amigos saben guardar secretos como los dichos en el Sacramento de la Confesión, que no es para estarlos ventilando a diestra y siniestra.

Fidelidad por ejemplo es la sinceridad, la franqueza y la confianza construida entre los dos. La mentira, la falsedad y el fingimiento menoscaban cualquier relación humana.  Por eso debe existir siempre una comunicación diaria basada en la confianza, en la confidencialidad, en la madurez y en la entrega reciproca del mandato divino.

Hasta en la enfermedad conocemos la fidelidad  porque la condición compromete a la otra persona o mejor la obliga con la causa del otro, a apoyarla de manera absoluta, incondicional y libre de cualquier prevención.