jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-12-21 05:48

La educación superior

Por Anibal Charry

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 21 de 2014

En este país donde no se ejerce control efectivo de nada por falta de voluntad política y no por falta de normas y de órganos que lo hagan, ahora se va a crear una Superintendencia de Educación Superior que se encargaría de todas las funciones de inspección, vigilancia y control se este nivel educativo. Es decir, las funciones que tiene el Ministerio de Educación y que no ejercía, ahora se supone que las hará otro ente burocrático, cambiando el frasco con el mismo contenido, que mucho me temo no hará la inspección y vigilancia, y menos el control que necesitamos con urgencia para elevar la calidad de la educación superior, que es bastante precaria no obstante ser legal, como que solo el 12% de las instituciones de educación superior son de alta calidad, y las demás montoneras de mediocridad con las consecuencias nocivas que son de prever para el desarrollo nacional, precisamente por la falta de vigilancia y control so capa de garantizar la autonomía universitaria, que como bien lo anotaba el ex director del Icfes , Marco Palacios, en Colombia solo sirve para encubrir un negocio voraz.

Y no son infundios los que se afirman sobre la inercia del Estado para ejercer esa vigilancia y control. Basta con referir que desde hace más de 25 años se venía investigando estérilmente a la Universidad San Martín y solo ahora, que se sepa, se ha visto real intervención, gracias a la voluntad que ha tenido la actual ministra de Educación Gina Parody  para meterle muela al asunto lamentablemente en forma tardía, después de mucho tiempo de estar funcionando el negocio de la mano de estos mercaderes de la educación muchos de la entraña politiquera, que confirma mi aserto en materia de vigilancia y control.

Y es que la educación superior, por esa falta de control,  para el grueso de la población, es desgraciadamente  inferior, en tanto se permite que pululen las universidades llamadas de garaje, muchas de ellas como empresas de familia, que obtienen el permiso de funcionamiento con requisitos mínimos que en la práctica ni siquiera cumplen precisamente por esa lenidad estatal, cuando no producto de la omnipresente corrupción, como que se ha sabido que varias de esa entidades funcionan con programas de medianía cuyo registro fue obtenido por este oscuro procedimiento, sirviendo el Estado de instrumento del fraude y el engaño para la educación superior de los colombianos, pues si de 347 instituciones de este nivel que tenemos, solo unas pocas que se cuentan con los dedos de las manos son de alta calidad, apague y vámonos en materia de educación superior, que como se ha dicho es de bajísima calidad en las propias narices del Ministerio de Educación, que a decir verdad lo que ha hecho es encubrir el negocio y la mediocridad, teniendo como manpara la desviada autonomía universitaria.

Escolio. Esta columna volverá  a aparecer la segunda semana de enero de 2015. Felices fiestas, ojalá con paz para todos en el nuevo año.