viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-15 07:54

La defensa de Las Ceibas debe ser integral

La multitud que participó en la marcha en defensa del río Las Ceibas no hizo sentir su voz de protesta frente a posibles excesos de agentes legales e ilegales de la minería. ¿Por qué ese silencio?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 15 de 2014

Imponente, espectacular, ejemplar, oportuna, multitudinaria, elocuente, con asistencia de pueblo en masa y de dignatarios del gobierno, la política y los gremios económicos y la Iglesia. Así fue la movilización del pasado viernes contra las pretensiones de adelantar labores de sísmica y, eventualmente, de explotación petrolera en la deforestada cuenca del río Las Ceibas, hoy convertido en el riachuelo que aún surte las plantas de tratamiento de una ciudad ardiente de algo más de 400.000 habitantes. No podía ser otra la reacción popular, tras la reciente divulgación de las conmovedoras y apocalípticas escenas de devastación ambiental en Casanare.

Está bien que los neivanos denuncien con determinación, ante posibles daños ecológicos, a los protagonistas de esta historia: la estatal Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la multinacional Alange Energy Corp. Sucursal Colombia, filial de la poderosa Pacific Rubiales Energy, promotora de proyectos energéticos en distintos países. Pero la lucha debe adelantarse sin el criterio chovinista de oponerse a toda inversión extranjera, tan necesaria para el crecimiento económico y el desarrollo de los países; sino de exigir, como es debido, que las multinacionales pongan de veras en práctica, por ejemplo, las políticas y recomendaciones del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, según el proyecto contenido en el informe “Visión 2050”, en cuanto procura el uso equilibrado de los recursos naturales en las economías de las naciones.

Sin embargo, observo que la tarea emprendida por los neivanos, en defensa del uso equilibrado de los recursos naturales, está coja: la multitud que participó en la marcha no hizo sentir su voz de protesta frente a los abusos de agentes legales e ilegales de la minería. ¿Por qué ese silencio? No logro entender, sobre todo porque las labores que desarrollan, tanto legales como ilegales, están causando posibles daños irreparables en el ecosistema y en la salud de los Neivanos.

Así lo denuncian, con voz ahogada y ante oídos sordos, personas que viven a diario problemas de salud originados, probablemente, en el vertimiento de residuos contaminantes que suelen ser usados en labores de explotación minera, o que observan comportamientos lesivos al ambiente sano. ¿Será por aquello de que en la minería ilegal tienen interés ciertas organizaciones criminales que habitan en el vecindario de las altas montañas? Tienen la palabra el Gerente de las Empresas Públicas de Neiva y las autoridades de la CAM.