La cátedra de la paz
Mediante la Ley 1732 del 1º de septiembre de 2014, el Congreso de la República aprobó un texto legal mediante el cual se crea la Cátedra de la Paz en todas las instituciones educativas del país.
Esta nueva ley tiene como finalidad, la de garantizar la creación y el fortalecimiento de una cultura de paz en Colombia, mediante la implementación obligatoria de una Cátedra para la Paz en todas las instituciones educativas de preescolar, básica y media como una asignatura independiente. Este nuevo curso obligatorio, busca “crear y consolidar un espacio para el aprendizaje, la reflexión y el diálogo sobre la cultura de la paz y el desarrollo sostenible que contribuya al bienestar general y el mejoramiento de la calidad de vida de la población”. La ley es bastante general por lo que delega en el gobierno la reglamentación en cuanto a su estructura y funcionamiento. Si bien la iniciativa legislativa puede guardar coherencia con la política del gobierno de búsqueda de la paz y con el denominado posconflicto, este curso puede tener la misma suerte que en años anteriores tuvo la cátedra denominada “Educación para la Democracia y la Paz” o como en muchas carreras se toma el curso Constitución Política: se puede convertir en una “costura” dentro de los currículos institucionales. La paz es un valor constitucional (contenido en el Preámbulo de la C.P. de 1991) que obliga al Estado a buscarla a toda costa para todos sus ciudadanos mediante políticas de Estado y no de un presidente. Es decir, debe existir una visión de continuidad. Si bien instruir a nuestros niños y jóvenes en una cultura de la paz y la tolerancia es esencial para un cambio en la sociedad, estos son valores que no se enseñan en un aula de clase. La paz es vivencial. Se forma desde el hogar y se enriquece a diario en el colegio, en el trabajo, en el vecindario y en los debates del Congreso (léase Cepeda vs Uribe). La cultura de la paz se obtiene además con un desarrollo social sostenible: mejoramiento en indicadores de empleo, inversión social, disminución de la pobreza, salud universal, eliminación de la corrupción, cobertura y calidad en la educación, etc. La paz no se logrará solamente con leyes colmadas de buenas intenciones. La paz se logrará con verdaderos actos de paz del Gobierno.
*Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho
Universidad Surcolombiana
