viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-10-20 08:25

La cuenca de Las Ceibas

Los neivanos tenemos la fortuna de tener un rio que nace y muere en el mismo municipio, que es todo nuestro; pero esto implica también otro tipo de responsabilidades y obligaciones:

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 20 de 2014

1. Como ya lo habíamos dicho, hoy y por mucho tiempo hacía el futuro es la única fuente de donde sacamos el agua que bebemos.

2. Los que conocemos la cuenca, sabemos que el grado de inclinación de ésta es grande y que corre en medio de dos montañas que “encajonan” el agua hasta legar a Neiva; es decir, la obligación de  recuperar la cuenca no es solamente para garantizar el agua para el acueducto, sino también para evitar una catástrofe tipo Armero, y no es por generar pánico.

3. Por delegación legal la responsabilidad de proteger y recuperar la cuenca  es de la CAM; pero la responsabilidad POLÍTICA de exigir, proteger, recuperar, gestionar, es del alcalde de Neiva y de todos los ciudadanos.

Quiero terminar esta serie de escritos con algunas preguntas que creo deben ser resueltas por la CAM:

1. ¿Es cierto que la reforestación que antes se hacía con los mismos campesinos fue contratada a una empresa y que ahora los campesinos solo recibirán un salario?; algunos campesinos me comentaron que en los procesos de reforestación anteriores, ellos mismos recogían las semillas de la zona y sembraban plántulas con árboles nativos y que ahora no se hace, es cierto esto?

2. ¿Es cierto que se contrató una especia de estudio o interventoría por un monto cercano a los 400 millones para supuestamente evaluar “algunos hechos cumplidos”  y hacer las “correcciones” de los años 2007, 2008 y 2009 de inversiones realizadas en la cuenca?

3. ¿Es cierto que en diciembre se contrata otra acción similar para los años 2010, 2011 y 2012?

4. ¿Si ya el convenio con la FAO, tenía una interventoría para que contratar otra o un estudio para evaluar la inversión?

Conozco las capacidades profesionales, académicas y humanas de Carlos Cuéllar y lo creo en disposición de abrir un debate sobre lo que más y mejor le conviene a la cuenca de Las Ceibas.

Recordemos que cuando Medellín empezó el proceso de recuperación del río Medellín, se creó un instituto de carácter público que se llamó “Mi Río”; éste se encargo de elaborar un plan de acción, de ordenar y coordinar la inversión y de ejecutarla, los resultados se vieron y demostró que para recuperar una cuenca es necesario darle un solo “doliente” y no una dispersión de acciones realizadas por muchos “dolientes”.

Cuando creíamos que la cuenca de Las Ceibas había encontrado solución a sus problemas, ocurrió lo mismo de siempre: intereses diferentes a los técnicos pudieron más que la voluntad de continuar con un proceso que estaba mostrando resultados. El modelo de recuperación de la cuenca era para replicar en otras partes de Colombia

Hoy el río de Las Ceibas dice: “y ahora quién podrá salvarme”.