La crisis económica y del conflicto. La sorpresa de Esperanza
Por Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
El Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas dio a conocer hace pocos días ¨El marco fiscal de mediano plazo¨ en el cual le tocó reconocer la difícil situación económica para el presente año, y agravada para el próximo donde el déficit del sector central de la administración será del 3.6% del producto interno bruto. Según Ricardo Avila Pinto director de la revista económica Portafolio, las partidas de inversión pública del año 2016 serán de un 24% menos del ejercicio actual. La inversión del 2016 será de 15.7 billones, lo cual incidirá notablemente en el cumplimiento de las promesas que a diario realiza el Presidente Juan Manuel Santos, quien no quiere darse cuenta de la difícil crisis fiscal por estar dedicado a promocionar en el mundo el ¨Posconflicto¨ cuando en realidad el conflicto se encuentra en uno de sus peores momentos por el aumento de la escalada terrorista que ha provocado enormes e irreparables daños ambientales en el país y numerosas bajas en la fuerza pública.
Los técnicos han recomendado una reforma estructural del esquema tributario que difícilmente se atrevería a aprobar el Congreso y que causaría una enorme reacción de la opinión pública, que no está dispuesta a soportar nuevas cargas especialmente en la clase media y en el sector empresarial que ya ha iniciado su salida del país por la actual incertidumbre política y los excesivos impuestos. Cada día nos parecemos más al vecino país de Venezuela y cada día tratan de convencernos de que no debe haber ningún ¨ obstáculo¨ legal para que no haya ni un día de cárcel para quienes hayan cometido crímenes de lesa humanidad; que los graves delitos se conviertan en conexos con las causas políticas de las organizaciones ilegales. Está bien que se reduzcan las penas a los máximos responsables y se brinde una reinserción generosa a la base guerrillera, pero que de ninguna manera haya una total impunidad. Es lo que pedimos buena parte de los colombianos y por ello nos llaman ¨ enemigos de la paz¨. ¿ A caso los de la Habana son ¨los amigos de la paz¨?
De otro lado, a mí no me sorprendió la decisión del Directorio Nacional Conservador de no tener en cuenta para nada el recurso de reposición que había presentado Esperanza Andrade sobre el desconocimiento de las decisiones adoptadas por la Directiva Departamental, de conformidad con los estatutos. Nosotros habíamos anticipado esa decisión. Tiene razón la Doctora Andrade cuando dice que le están cobrando no haber votado por Santos en la reelección. Está en lo cierto. El Conservatismo está de Santista. A los electores les decimos: reciban lo que les ofrezcan pero VOTEN EN CONCIENCIA.
Adenda: Falta la ¨sorpresa¨ en el liberalismo. Insistimos: El exgobernador Julio Enrique Ortíz merece respeto.
