La crisis de los hospitales
Luis Alfonso Albarracín Palomino
Se ha hecho costumbre escuchar a través de los medios de comunicación los dramas humanos y relatos de los usuarios que acuden a las instituciones de salud en busca de una atención inmediata, para superar sus dificultades orgánicas que día tras día se vuelven recurrentes, por las deficiencias que se presentan en dichos servicios. Pero la retórica barata esbozada por algunos funcionarios ministeriales que tienen la responsabilidad de formular y estructurar la política de la salud a nivel nacional, frecuentemente los escuchamos manifestando que se ha superado el problema en esta materia, pero que en la realidad, las regiones viven otra dimensión por la deficiente prestación de este servicio, para atender las urgencias y recuperación de los usuarios enfermos que acuden a la diversa oferta hospitalaria que se ofrece en el país.
Es muy triste ver las salas de urgencias que se encuentran atestadas de enfermos, que no encuentran una atención adecuada para recuperarse, porque escasean los medicamentos y los equipos médicos indispensables y los que hay, no alcanzan para todas las personas que acuden a las mismas. Los Especialistas son escasos y las citas se las dan para un largo plazo, como si las enfermedades graves tuvieran espera. Los medicamentos que formulan son genéricos y en muchas ocasiones, las fórmulas que generan los profesionales de la salud, se encuentran encasilladas en un menú de cinco remedios que son las que sirven según ellos, para curar todas las enfermedades que padecen los colombianos.
Además, los hospitales públicos se encuentran asfixiados por las crecientes deudas que tienen las EPS que no cancelan oportunamente los servicios prestados a sus afiliados. Tal es el caso específico, de la ESE Hospital San Vicente de Paul de Garzón que el fiel reflejo de la crisis de la salud que viven los huilenses. Este, es de mediana y alta complejidad, que presenta muchos problemas de iliquidez por la falta de pago de las mismas, que en la actualidad les adeudan $33 mil millones, principalmente por la liquidación de Salucoop y de Caprecom. Pero afortunadamente la gestión de su gerente Jalyl Monroy Atìa, funcionarios y la Junta Directiva, han logrado sortear las dificultades financieras para atender a sus usuarios. Igualmente, el gobierno departamental les ha apoyado en las iniciativas que han presentado para proyectarlo en un mediano futuro, a través del mejoramiento de la infraestructura locativa y dotación tecnológica tendiente a mejorar y optimizar este sector básico para el bienestar de los huilenses.
