viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-02 09:05

La construcción de la paz se inicia en las regiones

Los avances en la negociación del Proceso de Paz entre el Gobierno y las Farc nos alegra a buena parte de los colombianos, porque significa comenzar una nueva etapa en la solución de las confrontaciones políticas por una vía diferente a la violencia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 02 de 2014

Ese método se utiliza también en el resto de las relaciones sociales para solucionar todo tipo de diferencias en la sociedad colombiana, por eso hoy por todos lados se respira venganza, odio, desconfianza y otros males que debemos superar porque no tenemos otra alternativa.    

Es el momento para que en el Huila comencemos a retomar ese espíritu regionalista en la construcción de tres aspectos que me parecen válidos para afianzar la paz, incluso antes de la firma del Acuerdo porque los temas pendientes serán definitivos. Si la Paz se construye desde las regiones es necesario que los huilenses coloquemos sobre la mesa la descentralización. Ella vista en tres dimensiones: lo territorial, los recursos y sus funciones. Insisto que es estos puntos son los que deberíamos llevar a los foros de los gremios, los políticos, la academia y la sociedad civil en general. Es una paradoja que todavía el centralismo asfixiante no haya generado el movimiento necesario para obligar  a la clase política a cambiar esa mentalidad. La razón es sencilla,  el centralismo es la forma más fácil de controlar y mantener el poder, no hay otro argumento.

Las políticas macroeconómicas orientadas en el alto Gobierno, no permiten a los entes locales y departamentales ninguna opción de autodeterminación y autogobierno. Por eso los alcaldes y gobernadores son mandaderos y razoneros entre el presidente y sus ministros con los ciudadanos. Hay que cambiar normas y funciones. Por ejemplo, no es posible que las licencias ambientales la expida el organismo nacional. En las regiones no interesan las autoridades ambientales, en muchos casos son convidados de piedra. La suerte de los recursos de regalías las definieron el Gobierno y el parlamento y poco importaron las opiniones de los ciudadanos. Las tarifas de los servicios públicos las define un órgano nacional según oferta y demanda, de ahí que aunque se genere energía en los departamentos estos no se pueden beneficiar, son políticas nacionales contestan los funcionarios tecnócratas.

Pretender que la Paz se construya a partir de las regiones sin profundizar en el nuevo papel de municipios, departamentos y las regiones será un salto al vacío. Las regiones solo existen como fuerza electoral en el congreso para nombrar directivas y pedir cargos en el gabinete. El otro aspecto son los recursos que el Estado obtiene en sus impuestos de todos los ciudadanos. No es posible que los municipios y departamentos no tengan la capacidad de autonomía de ciertos recursos girados por los organismos nacionales porque ellos ya vienen con destinación específica desconociendo las asimetrías e inequidades de los entes territoriales. Los municipios y departamentos deberían comenzar a plantear la reforma al mecanismo como se distribuyen los dineros girados para sus necesidades básicas. La forma actual no permite equidad, autonomía, eficiencia y eficacia.