La ciudad reina
Margarita Suárez Trujillo
Esta columna la escribo desde Charlotte, ciudad de USA, donde estaremos unos días con mi esposo pasando vacaciones junto a nuestra familia residente en la “Ciudad Reina”. Charlotte es la localidad más poblada del Estado, con 600 mil habitantes. Tiene un área de 629 km2. Sobresale la gran extensión de sus atracciones. Por ejemplo, el Charlotte Motor Speedway, circuito sede de las competencias de automovilismo de la Nascar, cuenta con 2.000 hectáreas de pistas de carreras y un óvalo de arcilla. El Parque Nacional de Aguas Blancas tiene el río artificial de aguas cristalinas más grande del mundo. Se puede remar por los rápidos en una balsa o en un kayak, practicar tirolina y paddle board o hacer senderismo. El estadio Bank of América, en el centro de la ciudad, es sede de las Panteras de Carolina, equipo de fútbol americano valorado en mil millones de dólares, según la revista Forbes. El Jardín Botánico de Charlotte tiene la bobadita de 380 hectáreas, está situado a orillas del Lago Wylie, de hermosa vegetación y fuentes de agua. El Museo Levine cuenta con una de las mejores exposiciones de lo que fue el Sur de los Estados Unidos en el período posterior a la guerra civil. También está el Museo de Aviación, donde se exhibe todo lo relacionado con la aeronave que “aterrizó” en el Río Hudson, salvándose los 155 ocupantes. Los parques de atracciones son geniales, el mejor es Carowinds, de 398 hectáreas, el cual se encuentra en la frontera entre Carolina del Norte y Carolina del Sur. Hay una línea que cruza el parque y el visitante puede saltar de un Estado a otro. Tiene un parque acuático de 20 hectáreas y la montaña rusa más alta y rápida del mundo, que alcanza velocidad de 152 km por hora. Charlotte cuenta con la reserva natural protegida más grande del país con más de 1.343 hectáreas de comunidades naturales. Los lugares para ir de “shopping” también son maravillosos. Claro que lo mejor para nosotros ha sido disfrutar a nuestros nietos y asistir a los partidos del equipo Charlotte Independence, donde juega nuestro hijo. Al día siguiente de llegar, mi regalo de madre fue un gol y pasegol suyo, en la victoria 5-1 sobre los campeones de USL del año pasado, los New York Red Bulls II. Felicidad total.
