lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-01-31 09:08

La cementocracia

John Jairo Trujillo Quintero

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 31 de 2016

Un proyecto de ciudad incluyente y sostenible implica construir un escenario prioritario de inversiones para ejecutar racionalmente los recursos públicos. Si en tiempos de la crisis endémica, desde la corrupción galopante e insolente hasta la fragilidad de nuestros sistemas políticos, permitimos el despilfarro y apropiación desconsiderada del erario, fracasamos como sociedad en el simple derecho de decir basta. Los recursos de todos, administrados por unos supuestos representantes, no pueden ser la garantía de opulencia y sed de poder de los titereros plutocráticos.  

La inversión pública debe buscar la obtención de libertades sociales, políticas, culturales y ambientales. El desarrollo como conquista de libertades de la gente, debe ser la medida del éxito de la administración pública. Por esa razón, la realidad nos golpea como marea inadvertida, cuando encontramos obras públicas de manifiesta irrelevancia respecto de las verdaderas necesidades de la población.  Mientras el río Las Ceibas ha disminuido significativamente su caudal - no sólo ahora por el fenómeno del niño -, llegando a un nivel de 2,1 metros cúbicos por segundo a mitad de enero; el gobierno local se empecina obstinadamente en el proyecto del “Parque Ronda”, con el propósito visionario de canalizar un río que a pasos agigantados se ahoga en su propia escasez.

En lugar de un plan ambicioso de reforestación de la cuenca del Río Las Ceibas, la anterior administración municipal, invirtió 37.580,2 millones de pesos en las tres primeras fases del “Parque Ronda”. La Alcaldía saliente no pensó en la necesidad de reforestar la cuenca, impedir la desaparición de humedales y aumentar las zonas verdes de la ciudad, por el simple de hecho de amilanarse ante al poder avasallador de la cementocracia.

No me opongo a la infraestructura educativa, sanitaria y de servicios públicos, sólo considero desacertado y engañoso, apostarle a un proyecto de canalización sumamente costoso, mientras la prioridad debería ser la búsqueda de alternativas para proteger la cuenca del Río Las Ceibas y permitir que la ciudad conserve ecosistemas estratégicos urbanos.

Proyectos como el “Parque Ronda”, junto con otras improvisaciones de la administración de Pedro Suarez, han dejado a la ciudad en una deuda pública insostenible. Según datos de la Secretaria de Hacienda de Neiva, el saldo de deuda pública del municipio pasó de $22.918,5 millones de pesos en 2012 a $70.626,1 millones de pesos para el 2015. Es decir, en el cuatrienio del exalcalde, Neiva aumentó en un 208% su deuda pública.

Una ciudad verdaderamente sostenible e incluyente, debe priorizar sus inversiones públicas, en iniciativas coherentes con las necesidades apremiantes de la población. Neiva precisa construir una estrategia visionaria para conservar sus ecosistemas estratégicos y trascender a una política de la sostenibilidad, donde la cementocracia y el poder omnímodo de los contratistas, sea desplazado por el anhelo de una ciudad donde podamos vivir, sin el miedo a desaparecer.