La Caja –menor- de Compensación Familiar
Lucas Mateo Vargas Vargas
Después del espectáculo brindado por el consejo directivo de Comfamiliar, que dejó como resultado la elección del director administrativo de la Caja de Compensación, quedan muchas más preocupaciones y dudas, que certezas y confianzas en lo referente al futuro de la entidad.
Un diario local publica que en ese duelo de titanes, por la escogencia del director administrativo, los González Villa le propinaron otra derrota al senador Villalba, o sea, ¿quién gana y quién pierde con esa designación? Lo que debiera ser una designación por méritos y por pergaminos académicos que sustentaran la aspiración, se convirtió en un duelo entre politiqueros de la región para ver quién se quedaba con la Caja Menor, en donde se depositan los dineros de los parafiscales de la clase trabajadora de la región.
El elegido ni siquiera ostenta el título de magíster, requisito que fuera omitido por parte del consejo directivo, quizá permitiéndoles la oportunidad a los caciques electoreros para que foguearan a sus pupilos en esta contienda. Claro, de los tres finalistas, pudiéramos decir que no había ni uno menos malo, pues el ranking estaba así: una ‘villalbista’ ex gerente de la campaña a la gobernación de Carlos Ramiro, candidato cuestionado por su apoyo incondicional a la construcción de represas en el departamento; el ex director del SENA y ex contratista de la firma Emgesa, compañía responsable de la construcción de la represa El Quimbo con todas las implicaciones sociales, ambientales, económicas y culturales que ese proyecto significa para los pobladores desalojados; y un ex secretario de despacho tanto de la alcaldía de González Villa como de la de Suárez, además, secretario privado en el fugaz periodo de la gobernadora destituida.
La Caja -menor- de Compensación Familiar es un tesoro perseguido por los politiqueros de la región, pues ésta representa un abultado número de puestos burocráticos, cuantiosos contratos y licitaciones, y jugosos negocios turísticos y escolares, además del tema de la construcción, reglón representativo en la dinámica económica. Esta vez los afortunados ganadores, el clan GV con su alfil, recuperan las fuerzas políticas que habían perdido por la destitución de la gober.
Sólo resta esperar, que si “El Camino es la Educación”, por lo menos el colegio Comfamiliar Los Lagos, brinde una educación gratuita y de calidad, pues hay que recordar que éste se sustenta por concepto de parafiscales, lo que sería bueno que los trabajadores, que son los que permiten estos pagos, puedan educar a sus hijos en este colegio sin costo alguno. Si “El Camino es la Educación”, sería bueno que entre gobernación departamental y Caja de Compensación, bequen a los estudiantes pertenecientes a los estratos 1 y 2, brindándole acceso a la educación superior.
En fin, ojalá que los recursos de la Caja de Compensación Familiar, no se vayan destinados, como caja menor, a compensar a una familia que perdiera la gobernación por destitución, ni a financiar aspiraciones políticas, de la destituida, al Senado de la República. Recuerden que el saliente director, y hoy detenido, es investigado, entre otros muchos cargos, por el delito de enriquecimiento ilícito. Eso sólo pasa cuando se da un manejo de caja menor a los recursos públicos.
