jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-11-10 08:31

LA BASÍLICA DE LETRÁN ,CATEDRAL DEL PAPA

Entre las cinco basílicas más nombradas en Roma, está la de Letrán, obra del emperador Constantino hacia el 324. Desde el siglo XI, viene la dedicación de esta Iglesia, que por ser la catedral del Papa, Obispo de Roma, es la cabeza y madre de todas las Iglesias de la Urbe y del mundo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 10 de 2014

La doctrina paulina sobre el Cuerpo místico de Cristo está simbolizada en varias de sus cartas, en especial, la de los Corintios, donde nos recuerda  que somos “el edificio de Dios”, con el único cimiento que es Cristo.

En toda edificación hay un arquitecto, maestros de obra, materiales y trabajo de muchos. El diseño es trascendental, pero se quedaría en unos planos sin la huella humana del trabajo.

Jesucristo le dijo a Pedro: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” y fue un encargo permanente e indestructible en los siglos.

Todos pueden edificar iglesias de garaje, pero la promesa de resistencia está sobre una sola, según la expresión del Arquitecto Divino.

Pablo insiste en que cada uno de nosotros es parte de ese edificio único, cuyo cimiento es Cristo. Es consecuencia del Bautismo que recibimos y que el  profeta Ezequiel ya lo vislumbraba desde el Antiguo Testamento con el agua abundante que iba invadiendo el espacio del templo y del altar.

Lo fundamental para nosotros es el convencimiento de que formamos un solo cuerpo, edificio, donde quiera que estemos; así como el cuerpo físico del hombre habla de los genes de sus progenitores, igualmente los genes de salvación y de gracia que hemos recibido deben manifestarse en todas partes.

No somos solamente púlpitos o altares, sino cimientos que no se ven, paredes y no andamios y estructura firme contra todas las borrascas y profanaciones.

El templo que Jesús utilizó fue el lago, la montaña, los valles llenos de oyentes, también la sinagoga y el templo de Jerusalén convertido en cueva de ladrones cuando con un azote de cordeles los arroja a todos del templo, con la sabia advertencia de que si es la casa de Dios no se puede convertir en mercado.

En esta ocasión les aclara a los judíos que ese templo famoso de 46 años de construcción vale menos que su cuerpo, que es eterno e indestructible.

La primitiva comunidad de cristianos se reunía en las casas, allí celebraban la palabra y la cena a pesar de todas las persecuciones. Después con Constantino convertido se hicieron las basílicas doradas, que hoy son más lugares de turismo que casas de oración.

Jesús mandó a sus discípulos a predicar, a evangelizar para ayudar a la conversión, y eso aún está vigente cuando se habla de “Discípulos y misioneros” No somos maestros de obra material, sino artífices de lo divino, ayudando a construir los templos ambulantes que son los seguidores de Jesús.